
Artículo invitado: El peor de los tiempos para el periodismo, ¿qué nos sigue?
Los periodistas sufren la precarización del oficio y la falta de solidaridad gremial. Las prestaciones laborales (si es que tienen), son pocas. La mayoría de ellos trabajan en la incertidumbre legal porque no cuentan ni con un contrato que los proteja. No se establecen de manera clara sus obligaciones y menos, sus derechos. Son contratados bajo requerimientos distintos, con sueldos indignos.







