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Artículo invitado: Inicia el 2018 electoral: La guerra sucia contra el periodismo

Publicado: 08.11.2017


Capturas de pantalla tomadas de Chiapas Paralelo

Por Sandra de los Santos

@pitzyta

Chiapas es el estado que queda más al sur de la república mexicana, “esa última bolita que se ve en el mapa” dice la escritora Rosario Castellanos. Quien gobierna la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez, es Fernando Castellanos Cal y Mayor del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

El presidente municipal llegó al gobierno hace un año en medio de manifestaciones, impugnaciones ante la Corte y la inconformidad ciudadana. El resultado de la elección en Tuxtla Gutiérrez fue la más cerrada de la historia, y se terminó definiendo en los tribunales el mismo día que tomó protesta como alcalde.

Fernando Castellanos Cal y Mayor forma parte del grupo cercano al gobernador Manuel Velasco Coello. En Julio del 2009 fue detenido, durante la jornada electoral de ese año, por llevar un maletín con un millón de pesos en efectivo que no había declarado. En 2012 logró obtener una diputación plurinominal a nivel local, era el número dos de la lista, para que él llegará tuvieron que renunciar las dos mujeres –propietaria y suplente- que por la paridad de género encabezaban la lista. Esas mujeres era su mamá y su esposa.

Chiapas Paralelo es un portal de noticias que fundamos cuatro periodistas en el 2013 –Angeles Mariscal, Sarelly Martínez, Isain Mandujano y yo-. El sitio es un referente de información en la entidad. –No lo digo yo, basta checar las estadísticas de Alexa que son públicas-.

La expansión de los medios digitales nos ha permitido a muchos periodistas en México, poder tener nuestros propios medios con líneas editoriales más críticas y con mayor sentido ciudadano.

Hemos logrado, de alguna manera, tener estos medios en donde logramos evadir la censura, convirtiéndose en islas de libertad para otras compañeras y compañeros del gremio, con ética y veracidad.

La agenda de Chiapas Paralelo es ciudadana, los temas que nos mueven son: derechos humanos, equidad de género, desplazamiento forzado, derechos sexuales y reproductivos, medio ambiente, derechos de los pueblos indígenas, transparencia, acceso a la información y rendición de cuentas.

La embestida

El pasado 24 de Octubre del 2017 publiqué en el portal Chiapas Paralelo una nota titulada “Se gasta en un mes gobierno de Tuxtla 6.5 mdp en publicidad”. La nota hacía referencia a la denuncia que hicieron tres regidoras durante la sesión de cabildo del 19 de Octubre, en el que señalaban el gasto excesivo en publicidad. Al otro día el alcalde envió una carta aclaratoria al portal, que hizo publicar en la página oficial de facebook del Ayuntamiento de Tuxtla y que fue publicitada en la misma red. La carta estaba cargada de calificativos en contra de mi trabajo y señalaba que los 6.5 mdp era el acumulado de siete meses que se le debía a distintos medios. La carta fue publicada en Chiapas Paralelo; se abrió el espacio a la réplica.

En mi columna del día siguiente hice un comparativo de lo que se gastaba en publicidad en siete meses y lo que se invertía en la clínica de la mujer en un año. La respuesta fue otra carta aclaratoria también llena de calificativos y un boletín de prensa que fue replicado por diferentes medios de comunicación.

De esa fecha hasta hoy el alcalde ha enviado cuatro cartas a Chiapas Paralelo, ha realizado diferentes publicaciones tanto en su cuenta de facebook como twitter no solo en mi contra, sino también de la compañera columnista Gabriela Coutiño y todo el equipo de Chiapas Paralelo.

En sus publicaciones el alcalde ha utilizado diferentes calificativos denostativos para hablar de nosotros y nuestro trabajo. Se han publicado también boletines de prensa en distintos medios, que buscan, sin bases, desprestigiar nuestra labor informativa.

A esta campaña se han sumado medios que tienen convenios de publicidad con el municipio de Tuxtla Gutiérrez. En su último post alusivo a nuestro trabajo en su cuenta de facebook -ayer-, el presidente municipal Fernando Castellanos Cal y Mayor, se burla de que hayamos recurrido a las instancias de derechos humanos en Chiapas, ante toda la embestida de su gobierno.

El proceso electoral 2018

Toda esta embestida en contra de Chiapas Paralelo y mi trabajo, parte del alcalde y el propio gobierno municipal, se da en medio de que a Fernando Castellanos Cal y Mayor lo destapó el grupo Antorcha Campesina como candidato al gobierno de Chiapas. Información por demás relevante.

No es nuevo que a quienes fundamos Chiapas Paralelo se nos dirijan estrategias mediáticas y coercitivas por el periodismo que hacemos, por eso hemos insistido ante los organismos internacionales que nos han escuchado y, ahora las instancias estatales de derechos humanos, que nos preocupa toda esta campaña en nuestra contra porque pone en riesgo nuestra integridad física, pues con cada denostación del presidente municipal se fomenta un terreno fértil para que cualquier persona –por congraciarse con él- sea capaz de violentarnos físicamente además de mediáticamente, o sus adversarios también lo hagan para responsabilizarlo a él. En cualquiera de los dos escenarios salimos perdiendo nosotros.

En Chiapas como en el resto del país, las campañas políticas se siguen basando en la exposición de la imagen. Poco sabe la ciudadanía de las propuestas de los candidatos y candidatas.

En cada proceso electoral, el portal informativo Chiapas Paralelo, asume el compromiso de generar información que le ayude a la ciudadanía a tomar una decisión informada antes de emitir su voto.

Nos preocupa que toda esta campaña pretenda evitar que hagamos tal trabajo y que no sólo sea una posición del alcalde de Tuxtla, sino de todo el grupo político al que pertenece y que dirige el propio gobernador, Manuel Velasco Coello.

La ciudadanía necesita tener en este 2018 medios críticos y fortalecidos que puedan desempeñar su trabajo sin ningún tipo de amedrantamiento, y el Estado debe de garantizar que así sea y no ser el que esté impulsando la violencia en contra del ejercicío periodístico y el derecho a la información.

No hay democracia sin un periodismo al servicio de la ciudadanía, no hay un gobierno democrático, si no es capaz de entender eso y por el contrario ataca la labor informativa. Tuxtla Gutiérrez merece un gobierno democrático, transparente, que rinda cuentas y que respete la libertad de expresión.

Las minas canadienses que empobrecen a México

El negocio minero ocupa el cuarto lugar en generación de riqueza para Canadá, pero en México la explotación de minas por empresas canadienses provoca un serie de violaciones a derechos humanos que afectan principalmente a comunidades indígenas.

Conoce más sobre este tema con Alberto Nájar, quien presenta una entrevista con Gustavo Lozano de la Red Mexicana de Afectados por la Minería.

El futuro de México si se cancela el TLCAN

¡Conéctate a Periodistas de a Pie!

¿Hay futuro para México si se cancela el Tratado de Libre Comercio de América del Norte? Conocer la respuesta es cada vez más necesario para un país que concentra el 80 % de sus exportaciones en Estados Unidos.

Hoy, en Periodistas de a Pie, Verónica García del León nos habla sobre las consecuencias de la posible eliminación del TLCAN.

Taller: Cobertura Electoral en Tiempos de Crisis con Ernesto Núñez

Imparte:

Ernesto Núñez

Fundador del diario Reforma.

Editor en jefe del suplemento Revista R.

20 años en cobertura de procesos electorales, partidos políticos y asuntos legislativos.

Autor del libro: Crónica de un sexenio fallido, la tragedia del calderonismo”, Ed. Grijalbo.

Temario:

  • ¿Cómo hacer cobertura política en tiempos de crisis?
  • Genealogía de la clase política
  • Mapa de actores
  • Ángulos para la cobertura electoral

Requisitos:

  • Breve exposición de motivos por lo que deseas participar en el taller.

  • Link a un trabajo publicado (opcional)

  • Llevar computadora

Cupo limitado

Cuota de recuperación: 1800 pesos

Fecha: Viernes 17 y sábado 18 de noviembre de 2017

Viernes de 4pm a 8pm y sábado de 10am a 3pm

Lugar: Ciudad de México

Cierre de inscripciones: 15 de noviembre de 2017

Convoca: Periodistas de a Pie.

Contacto y más información al correo: [email protected]

Inscríbete llenando el siguiente formulario:

Perla Gómez y su “defensa” de los DDHH

La titular de la Comisión de Derechos Humanos de Distrito Federal (CDHDF), Perla Gómez, solicitó su reelección para liderar otro periódo este organismo. Sin embargo, su defensa de derechos humanos ha sido cuestionada y criticada por múltiples organizaciones civiles.

HOY en Periodistas de a Pie, Alberto Nájar nos habla sobre Perla Gómez y su «defensa» de los DDHH.

Narrativas de la violencia. Entrevista a Daniela Rea

¡Ya puedes ver Periodistas de a Pie!

Dos formas de narrar la violencia, las desapariciones, la impunidad y la no libertad de expresión en un sólo lugar: México.

Daniela Pastrana entrevista a la periodista Daniela Rea acerca de su documental “No sucumbió la realidad”, sobre la vida tras la ausencia de un familiar desaparecido. Así como del libro “Romper el silencio”, que reúne 22 testimonios de reporteros que se enfrentan a la falta de libertad de expresión.

El negocio de ser presidente en México

¡Ya está disponible un nuevo programa de Periodistas de a Pie!

Gracias a su paso por la presidencia de México, Vicente Fox no solo saldó una deuda de 12 millones de dólares de sus empresas en quiebra. Además, desde entonces, él y su familia no han dejado de acumular riquezas.

Daniela Pastrana entrevista al periodista Raúl Olmos, sobre su reciente libro «Fox: negocios a la sombra del poder».

Editorial: Nuestra jodida contradicción

Publicado: 04.10.2017


Daniela Pastrana

@danielapastrana

En los últimos años, los periodistas mexicanos hemos asistido a la destrucción de un país con vocación alegre, solidaria, caótica y fiestero, que ha sido reducido a un país que cada día tiene menos motivos para la esperanza. Un país donde el valor de la vida y de la humanidad es inexistente, en el que el cáncer de la corrupción ha hecho metástasis y la impunidad es la marca de la máquina del derrumbe.

Muchos periodistas hemos sido testigos de esa destrucción. La hemos documentado, la hemos rastreado y la hemos contado de distintas maneras. Pero, como los locos del pueblo, lo hemos hecho solos, a veces acompañados de colegas de medios internacionales, de activistas y, sobre todo, de las víctimas, que nos han mostrado, una y otra vez, una fortaleza y una generosidad a prueba de todo.

Pero frente a una sociedad que cada día se inyecta su dosis de anestesia para no ver ni sentir el dolor; frente a un Estado criminal; a una élite política cínica y corrompida hasta los tuétanos; a una élite empresarial rapaz, y a los grandes medios de comunicación arrodillados ante los grupos de poder, decenas de periodistas hemos aprendido –no con poco esfuerzo- a acompañarnos unos a otros, a tejer redes, a crear nuestras propias plataformas, a caminar en equipo, sin jefes, sin medios, burlando recovecos en las redes sociales, grietas en algunas redacciones.

Hemos aprendido a ser más creativos. Más austeros. Más colaborativos. Más generosos. Más críticos. Más éticos. Más precisos. A dejar un trabajo seguro a cambio de conservar nuestra capacidad crítica. A convivir con el dolor y con el miedo. A llorar. A asimilar las pérdidas: aquel síndico que nos llevó al pueblo donde quemaron casas y que sacaron de su casa en la Navidad y ya no volvió; el señor que encaró al presidente y que mataron a unas cuadras del palacio de gobierno; el otro que nos llevó a ver las fosas y que mataron adentro de su taxi; la mujer que entrevistamos en la caravana; la aguerrida colega que nos contó de la corrupción del gobernador; la amiga de muchas batallas que ahora está desplazada; el hermano que ya tampoco está.

Por eso, el premio Gabriel García Márquez, que el pasado viernes 29 de septiembre fue otorgado al equipo de Pie de Página por la serie documental “Buscadores, en un país de desaparecidos” no es un premio cualquiera.

Buscadores cuenta 12 historias de ciudadanos mexicanos que, en el afán de encontrar a sus familiares desaparecidos, se transformaron en peritos, antropólogos forenses, gestores, abogados, investigadores, para asumir el trabajo que no hacen las autoridades. Es una serie de retratos que busca narrar, a partir de estas conversiones, la ausencia del Estado, pero también, la posibilidad de construir en medio de las ruinas.

Hacer este trabajo implicó retos que parecían insalvables, y también nos dejó enormes aprendizajes: Lo primero y más difícil fue ponernos de acuerdo, entre diferentes intereses, ideas y tiempos, porque varios de los realizadores son freelancers. Luego tuvimos que enfrentarnos a volver con las familias que hemos seguido, y sentirnos infames de meternos en sus cocinas y hacerlos llorar, otra vez, sabiendo que los dejamos con la herida abierta, pero que hay que contarlo para que no siga ocurriendo. Después fue la decisión de apostar por los videos cortos y sencillos (en una época boyante para los documentales), que pudieran verse por separado y con equipos que incluyeron a reporteros que nunca antes habían hecho video; conseguir los recursos mínimos y trabajar con la quinta parte del presupuesto que necesitábamos; definir las historias, recuperar el material de archivo, intercambiarlo, tutorearnos y tallerearnos.

Por eso, cuando el viernes anunciaron al ganador, todos lloramos. Porque, como dijo Daniela Rea en la ceremonia, es un premio que nos produce sentimientos encontrados: el de alegría, por el reconocimiento al trabajo al que le pusimos no solo todo el corazón, sino también todo el rigor profesional y todos los años de experiencia en la cobertura de víctimas. Y de dolor, porque es un trabajo que no hubiéramos querido hacer, que no debería existir, porque no debería haber desaparecidos, porque la gente en México y en el mundo tiene derecho a no ser desaparecida.

“Que jodida es esta contradicción”, dijo Daniela Rea, en nombre de todos.

Y sí. Este es un premio que reconoce, sobre todo, a las familias de desaparecidos en México, que son las protagonistas de estas historias de reconstrucción. Pero también es un premio que nos hace sentir que no estamos tan solos, que no somos los loquitos del pueblo, que alguien afuera ha escuchado el grito y nos ha tirado un salvavidas para no claudicar, para seguir trabajando y documentando esta época oscura de la historia de México.

Es un reconocimiento merecidísimo para el equipo realizador de Buscadores, que dejó el corazón y talento en cada parte del proyecto. Y para todo el equipo de Pie de Página, un portal que se diseñó como un refugio periodístico para publicar las historias que no podemos publicar en otros medios, que ha apostado por el trabajo de periodistas jóvenes y de muchas regiones del país. Y que, en dos años de existir, ha demostrado que se puede hacer periodismo profesional desde otra trinchera, con otro lenguaje, con otra mirada.

También es un reconocimiento para la Red de Periodistas de a Pie, que ha sido casa y fogata de muchos reporteros y fotógrafos. Y que durante 10 años, contra vientos y mareas, ha insistido en el trabajo colaborativo, en el acompañamiento, en las tutorías, en la profesionalización y en la suma y la suma de esfuerzos. Para todos los periodistas que, en la soledad, hemos seguido durante años las huellas de los desaparecidos. Para los periodistas que han peleado por ser independientes y críticos. Para Javier Valdez, Miroslava Breach, Rubén Espinosa, Regina Martínez, y todos los que han muerto o están desaparecidos. Y para los que están vivos y siguen trabajando aunque se les cayó la casa en Oaxaca, o en exilio físico y reporteril.

Por todo eso, este premio implica también una gran responsabilidad: la de seguir trabajando y hacer, cada día, un mejor periodismo, más profesional, más ético, más responsable, más útil, más humano. Y la de seguir defendiendo el derecho que tenemos de ser periodistas. Y seguir defendiendo esta profesión que elegimos, que amamos, y que nos llena de orgullo.

Muchas gracias a todos los que han depositado su confianza en el trabajo de la Red de Periodistas de a Pie. Gracias FNPI. Gracias a todos.

Reagendado :: Taller: ¿Cómo hacer periodismo de datos? con Lilia Saúl

Con Lilia Saúl

Publicado: 04.10.2017


Imparte:

Lilia Saúl, periodista mexicana especializada en temas de transparencia y acceso a la información, enfocada al periodismo de investigación y de datos.

En 2014 fundó como editora la primera sección de Periodismo de Datos en México, en el diario El Universal (@ElUniversalData).

Ganó el Premio Nacional del Periodismo en 2011 y el Premio Ortega y Gasset en 2016.

Fue becaria de Centro Internacional de Periodistas (ICFJ) con la Universidad Iberoamericana y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).

Hoy es Editora de la Plataforma de Periodismo de Investigación Connectas y miembro de Chicas Poderosas México.

Egresada de la FES-Acatlán-UNAM, ha colaborado para diversos medios como Animal Político, W Radio, CNN México y revistas como Milenio Semanal, Emeequis, Día Siete y Contenido. La mayor parte de su experiencia la ha desempeñado en El Universal, donde colaboró desde 2001.

Temario:

  • ¿Cómo hacer periodismo de datos?
  • Explota fuentes públicas
  • Investigación de empresas
  • Cifras que se convierten en historias
  • ¿Cómo conseguir la información? ¿Los datos? ¿La investigación completa?

Requisitos:

  • Breve exposición de motivos por lo que deseas participar en el taller (2 párrafos).

  • Link a un trabajo publicado.

  • Llevar computadora

Cupo limitado

Cuota de recuperación: 1800 pesos

Fecha: Viernes 20 y sábado 21 de octubre de 2017

Viernes de 4pm a 8pm y sábado de 10am a 3pm

Lugar: Ciudad de México

Cierre de inscripciones: 19 de octubre de 2017 a las 18:00 horas.

Convoca: Periodistas de a Pie.

Contacto y más información al correo: [email protected]

Inscríbete llenando el siguiente formulario:

#Buscadores, en un país de desaparecidos, ganador del Premio Gabo 2017

Discurso de Daniela Rea y Daniela Pastrana durante la Ceremonia de Premiación del Premio Gabo 2017

Buscadores, en un país de desaparecidos, serie documental de Pie de Página, ganó el Premio Gabo 2017 en la categoría de Imagen.

La justificación que dieron los jueces para elegir este proyecto como ganador fue la siguiente: 

«Es una historia que permite expresar la tragedia de los familiares que buscan a sus desaparecidos en el contexto de violencia que afronta México, pero lo hace sin odios. Da una sensación de lo que ocurre en una dura realidad, pero en la que se puede hacer algo para cambiar.

Las herramientas que los periodistas tienen a disposición y la oportuna aplicación de los recursos técnicos para el trabajo son un punto a destacar. Además, fue muy bien pensado para la web. Es una obra explorativa que intenta explicar nuevos fenómenos que ocurren en la sociedad latinoamericana.

Es muy difícil hacer imagen de lo que no hay imagen, hacer visible lo invisible, y este trabajo lo logró. Se valora la sensación de desolación, pero también de confianza y de solidaridad que transmitieron los personajes de la pieza.»

Puedes consultar el acta del jurado para la categoría Imagen en el siguiente link: https://premioggm.org/noticias/2017/09/acta-del-jurado-del-premio-gabo-2017-categoria-imagen/

¡Muchas felicidades a los que participaron el en proyecto! y ¡muchas gracias!

La reconstrucción de la ciudad tras el sismo #19S

¡Listo un nuevo programa de Periodistas de a Pie con Alberto Nájar!

¿En qué situación se encuentra Juchitán, Oaxaca, luego de los sismos que han azotado a este estado? ¿Cuáles fueron las zonas más dañadas en la Ciudad de México tras el sismo #19S? ¿Cómo se reconstruirá la ciudad?

Editorial :: Solidaridad: rasgo asombroso en un oficio solitario

Publicado: 28.09.2017

 Foto: Pie de Página

Jade Ramírez y Teresa Juárez

@jadercv y @tuyteresa

Lo que hacemos los periodistas: reportear, investigar, entrevistar, escribir, fotografiar, editar, grabar, solicitar por transparencia datos, procesar y producir información, lo hacemos como un proceso individual. Con mayor frecuencia se está privilegiando el periodismo colaborativo en México, pero las cotidianas acciones de reportería, incluso al cubrir una fuente de información de cajón, lo hacemos solos. Es un estado natural del periodista, un toque de individualismo, un hacer en solitario.

La violencia sociopolítica a la que nos enfrentamos, ocasionalmente, muestra un músculo que arropa; una indignación colectiva que hace, por momentos, no sentirnos tan solos.

El reto en este verano que está por culminar, luego de los sismos del 7 de septiembre en Chiapas y el 19 del mismo mes en Morelos, donde resultaron alteradas las cotidianeidades en siete estados pero particularmente en el Istmo de Tehuantepec en Oaxaca, en la costa de Chiapas, en Ciudad de México y Jojutla, Morelos –donde se reportan graves secuelas físicas y emocionales-, es que como periodistas volteemos a atender y solidarizarnos con la vulnerabilidad de colegas, derivada de una catástrofe natural. Ahora el reto, es de otra índole, pero que se suma al de por sí siniestro año de asesinatos y agresiones que no cesan.

Reporteras de Juchitán y Unión de Hidalgo en Oaxaca, llevan literalmente, tres semanas viviendo debajo de la banqueta de su calle porque su casa, afectada por el sismo, se derrumbó. Pero no han dejado de contarnos lo que viven los pueblos de aquella región del país, de por sí en situación precaria. Se desbordan las emociones, por momentos desde el sarcasmo y la burla de su situación, les leemos y sabemos de ellas y otros compañeros reporteros, pero sin dejar de teclear, entrevistar, reportar como publicar, lo que no atrapa la atención de los raitings de las televisoras. Todo un mérito.

Se han emprendido algunas colectas para depositarles algunos pesos, se gestionan ayudas humanitarias en organizaciones civiles con poco éxito; la estadística de cuántos periodistas perdieron buena parte de su disminuido patrimonio en los sismos de este año, aún no es exacta.

Entre la comunidad de fotoperiodistas cayó como cubeta de agua fría la noticia de que Wesley Bocxe fue rescatado entre los escombros del edificio donde vivía y se derrumbó el 19 de septiembre, en la Ciudad de México. Ahora se encuentra hospitalizado y saliendo, el reportero de guerra que fotografió el terremoto de 1985, de terapia intensiva. Él inventó una gama de bolsos para cargar herramientas de fotografía, y durante quince años subsistió maquilándolas y vendiéndolas entre los reporteros gráficos. Las resguardaba en un cuarto de azotea donde vivía. La totalidad de la línea de chalecos y bolsos para fotoperiodistas, quedó inservible entre escombros; algunas más fueron usadas por rescatistas para sacarlo a él y otras personas –entre ellas su esposa Elizabeth Esguerras, que falleció- y ponerlos a salvo.

¿Cómo se levanta un periodista mexicano en desgracia salarial, con déficit de salud emocional, estragos y amagos por la violencia de una catástrofe que le arranca un familiar, la casa, el negocio, insumos y la tranquilidad para seguir ejerciendo?

Pocos tenemos idea de cómo salir de ahí, pocas ocasiones estamos preparados para enfrentar amenazas y situaciones de riesgo derivadas de nuestro trabajo, pero menos, cuando un evento de esta naturaleza nos alcanza. Lo que sí es vital, son los actos de solidaridad y empatía. Los afrontamientos colectivos para no dejar solos resolviendo problemáticas tan agudas, a los compañeros de oficio.

Desde las primeras horas después del sismo del 19 de septiembre, cientos de personas –en su mayoría jóvenes- comenzaron labores de apoyo en la Ciudad de México: ubicación de edificios dañados, difusión de información vía redes sociales y convocatoria para los primeros rescates.

Conforme pasaron las horas y los días, la ciudadanía tomó parte en las decisiones estratégicas y de sobrevivencia: acopio masivo, organización de albergues y la conformación de voluntarios para rescatar a personas atrapadas.

Más allá de la analogía entre lo que pasó en 1985 y la ciudadanía organizada de 2017, la sociedad se ha transformado, el periodismo: también.

La cobertura se ha extendido a la documentación en tiempo real, se ha trabajado por verificar la información, se conformaron plataformas digitales colaborativas en las que se ubicaron los puntos más riesgosos en la Ciudad de México y los medios digitales han realizado una amplia cobertura como es verificado19s y la cobertura que Pie de Página ha dado.

Expertos en desastres dicen que aún seguimos en la crisis y la emergencia, se trata de una carrera de largo aliento. Reconstruir será un trabajo arduo, largo y –esperemos- articulado. A los medios nos toca la documentación desde todos los ángulos posibles: gobierno, empresas, recuperar las biografías de muertos y posibles personas desaparecidas…

Hay quienes dicen que esto fue un terremoto interno también, algo se movió, algo brotó de la sociedad, como dice Juan Villoro en un fragmento del poema El Puño en alto:

Tienes miedo.
Tienes el valor de tener miedo.
No sabes qué hacer,
pero haces algo.

Sentir miedo lejos de hacernos vulnerables, nos pone en estado de alerta para mantener viva la necesidad de hacer periodismo.
Si ese miedo y estrés posterior al trauma no lo vivimos solos y lo asumimos junto a compañeros de oficio, también sensibles a la desgracia de otros, podremos inventar formas para salir de la emergencia.