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Periodistas de a Pie :: Taller de cobertura periodística y derechos humanos para periodistas en Guerrero

Por: RedacciónPublicado: 05.10.2012

Taller de cobertura periodística y derechos humanos

Periodistas de a Pie :: Fotoperiodismo sin etiquetas

Por: Celia GuerreroPublicado: 20.09.2012

La fotografía convierte situaciones como la pobreza o la desigualdad en un código semántico, por lo tanto los fotoperiodistas tienen la responsabilidad social de generar conciencia a través de sus imágenes y dejar atrás la mirada distorsionada y discriminatoria, apuntó Elia Baltazar, cofundadora de la Red de Periodistas de A Pie.

Como parte de las actividades realizadas en la exposición Word Press Photo 2012, Elia Baltazar junto a Daniela Pastrana y María Luisa López, periodistas coautoras del Manual Escrito sin D, Sugerencias para un periodismo sin etiquetas, presentaron el trabajo realizado en colaboración con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).


Fotografía: Celia Guerrero

Pastrana, periodista y secretaria ejecutiva de la Red de Periodistas Sociales PdP, invitó a la consulta del manual y a la reflexión, porque “los periodistas tenemos muchas carencias para discernir cuando un material periodístico está fallando y siempre tenemos que pasar por revisión nuestros textos”.

“Este manual nos permite tener luces de hacia dónde podemos caminar en el tema de la discriminación, sin dar necesariamente una serie de reglas”, dijo.

Por su parte María Luisa López, también integrante de la Red, indicó que hay una necesidad de hacer periodismo para buscar la igualdad, pero los periodistas no tienen claridad de que fomentan con frecuencia la discriminación.

La ganadora del primer concurso Rostros de la Discriminación 2005, agregó que “el reto para las nuevas generaciones de periodistas es abrir los medios y asegurar que le estamos dando voz a esas historias de discriminación y no sólo eso, sino que la voz es escuchada”.

“No podemos seguir haciendo periodismo parroquial. Hay que dejar de convertirnos en jueces y preocuparnos por explicar”, finalizó.

Por su parte Elia Baltazar habló sobre el papel de la fotografía como un aliado indispensable de la humanidad, de la educación y del periodista.

Recordó la reflexión de la ensayista Susan Sontag, sobre la responsabilidad del fotógrafo que educa de acuerdo a su percepción de la sociedad, para explicar la importancia de que los fotoperiodistas tengan una mirada conciente e incluyente.

Las periodistas ponentes invitaron a sus colegas a prepararse personal y profesionalmente para no cometer actos discriminatorios y “pasar de la buena voluntad a una responsabilidad y de eso a una obligación”.

El Manual Escrito Sin D se encuentra disponible en la sección de archivos y publicaciones de la página de Periodistas de A Pie: http://www.periodistasdeapie.org.mx/

Invitación a la presentación del libro ESCRITO SIN D en la expofoto World Press Photo

Invitación a la presentación del libro ESCRITO SIN D en la expofoto World Press Photo

Invitación a la presentación del libro ESCRITO SIN D en la expofoto World Press Photo

Periodistas de a Pie :: Invitación a la presentación del libro ESCRITO SIN D en la expofoto World Press Photo

Por: RedacciónPublicado: 17.09.2012

Periodistas de a Pie :: Escrito sin D. Periodismo que no discrimina.

Publicado: 10.09.2012

Homenaje a los periodistas muertos, desaparecidos y muertos en vida

Discurso de Marcela Turati durante la entrega del premio Gilberto Rincón Gallardo, Rostros de la Discriminación, en su octava edición en el Museo de Memoria y Tolerancia.

En esta ceremonia de premiación a los mejores trabajos periodísticos, los más respetuosos a los derechos humanos, a mí me corresponde hacer la nota dura, la pausa amarga. El recordatorio de las condiciones que vivimos hoy los y las periodistas mexicanos. El homenaje a los colegas muertos desde 2000 a la fecha y -­‐-­‐me tomé la libertad de incluir-­‐-­‐ a los periodistas desaparecidos. No doy cifras porque cada organización da una distinta.

Empiezo recordando sus nombres1:
2000: Luis Roberto Cruz Martínez, Pablo Pineda Gaucín, José Ramírez Puente, Hugo Sánchez Eustaquio

2001: José Luis Ortega Mata, José Barbosa Bejarano, Saul Antonio Martínez

2002: Félix Alfonso Fernández García, José Miranda Virgen

2003: Gregorio Urieta

2004: Roberto Javier Mora García, Francisco Javier Ortiz Franco, Francisco Arratia Saldierna, Gregorio Rodríguez Hernández

2005: Dolores Guadalupe García Escamilla, Raúl Gibb Guerrero, José Reyes Brambila, Hugo Barragán Ortiz

2006: José Manuel Nava Sánchez, Misael Tamayo Hernández, Enrique Perea Quintanilla, Jaime Arturo Olvera Bravo, Bradley Roland Will, Roberto Marcos García, Ramiro Téllez Contreras, Rosendo Pardo Ozuna, Raúl Marcial Pérez, José Valdés, Adolfo Sánchez Guzmán

2007: Amado Ramírez Dillanes, Saúl Noé Martínez Ortega, Gerardo Israel García Pimentel

1 Tomado del blog Losqueremosvivos, que compila información de CPJ, Artículo19, Cencos, RSF y CNDH

2008: Armando Rodríguez Carreón, Alejandro Zenón Fonseca Estrada, Miguel Ángel Villagómez Valle, Teresa Bautista Merino, Felicitas Martínez Sánchez , David García Monroy, Francisco Ortiz Monroy, Bonifacio Cruz Santiago, Alfonso Cruz Pacheco, Candelario Pérez Pérez

2009: Jean Paul Ibarra Ramírez, Luis Daniel Méndez Hernández, Carlos Ortega Samper, Eliseo Barrón Hernández, Martín Javier Miranda Avilés, Ernesto Montañez Valdivia, Juan Daniel Martínez Gil, Norberto Miranda Madrid, Fabián Ramírez López, José Bladimir Antuna Vázquez García, José Emilio Galindo López, José Alberto Vázquez López, José Luis Romero

2010: Valentín Valdez Espinosa, Jorge Ochoa Martínez, Jorge Rábago Valdez, Evaristo Pacheco Solís, Juan Francisco Rodríguez Ríos, María Elvira Hernández Galeana, Hugo Alfredo Oliveras Cartas, Marco Aurelio Martínez Tijerina, Guillermo Eduardo Alcaraz Trejo, Carlos Alberto Guajardo Romero, Luis Carlos Santiago

2011: María Elizabeth Macías Castro, Humberto Millán Salazar, Yolanda Ordaz de la Cruz, Miguel Ángel López Velasco, Miseal López Solana, Pablo Ruelas Barraza, Noel López Olguín, Luis Emmanuel Ruiz Carrillo, Ana María Marcela Yarce Viveros

2012: Regina Martínez Pérez, Gabriel Huge Córdova, Guillermo Luna Varela, Esteban Rodríguez, Marco Antonio Ávila García, Víctor Manuel Baéz Chino,

Nuestros desparecidos, los colegas que aún esperamos que regresen a sus casas, a las redacciones son:

Alfredo Jiménez Mota, de Sonora
Rafael Ortiz Martínez, Coahuila
Mauricio Estrada Zamora, María Esther Aguilar Casimbe, Ramón Ángeles Zalpa, José Antonio García Apac, Michoacán
Rodolfo Rincón Taracena, Tabasco
Gamaliel López, reportero y Gerardo Paredes, Nuevo León
Jesús Mejía Lechuga, Gabriel Manuel Fonseca Hernández, Veracruz
Marco Antonio López Ortiz y Leodegario Olivera Lucas, Guerrero

Pueden ser más porque no tenemos registros suficientes de lo que ocurre en Tamaulipas2, un estado ya silenciado.


2 Aún se desconoce el paradero del periodista estadounidense Zane Alejandro Plemmons Rosales, desaparecido en Tamaulipas

Algo está podrido en este país cuando, Ellos y ellas, los que deberían de mandar la nota se convirtieron en nota. Los asesinatos de periodistas son tan comunes, tan poco noticiosas, que alcanzan generalmente apenas unos párrafos ocultos en las páginas interiores, o unos segundos de algún noticiero, si es que sus ausencias logran arañar algún espacio.

Sus nombres van acompañado de realidades como las que voy a leer –tomadas de la nota roja donde queda la constancia de su muerte y, si acaso, unas líneas sobre su trabajo reporteril:

El periodista fue asesinado cuando salía de las instalaciones de la radio/ Secuestrado en la madrugada por cinco desconocidos, en la puerta de la Dirección de Seguridad Pública Municipal/ Su cuerpo encontrado en un barranco/ Ejecutado dentro de un vehículo de su diario./ Intentó refugiarse en un hotel al percatarse que dos desconocidos lo perseguían. Le dispararon a quemarropa por lo menos 20 veces/ Su hija de ocho años presenció el homicidio, lo mataron cuando la llevaba la escuela/ Tenía seis impactos de bala en la espalda y el tiro de gracia./Tres meses antes de su asesinato, su casa había sido rafagueada y su carro quemado/ Fue secuestrado por ocho hombres encapuchados y vestidos de negro, en su casa, frente de su esposa y sus hijas, su cuerpo apareció al día siguiente en una bolsa de plástico/ Fue encontrado muerto en su domicilio con dos puñaladas en la espalda. / Fue encontrado semienterrado en un terreno baldío en una colonia popular./ Estaba atado de pies y manos con cinta canela/ Al menos dos hombres enmascarados entraron a la redacción y le dispararon varias veces/Según algunas fuentes, al lado del cuerpo se encontró un mensaje: “Esto me pasó por escribir lo que no se debe. Cuiden bien sus textos antes de hacer una nota” /Fue encontrado en su hogar, amordazado y amarrado a una cama y con impacto de bala en la cabeza/Fue encontrado en estado de coma en el libramiento de la carretera e ingresado en primera instancia al hospital en calidad de desconocido, donde sobrevivió 4 días/ Fue “levantado” luego de salir de una fiesta donde convivió con compañeros/ Desapareció al salir del festejo del día de la libertad de expresión/ Fueron tiroteados él y su mujer en un pequeño café Internet del que eran propietarios/ Antes de su desaparición recibió una llamada a su celular en la que le solicitaron que se trasladara a un lugar donde había ocurrido un accidente, para que obtuviera más información/ Fue secuestrado la noche anterior por un comando armado en plena calle /Encontrada en el baño de su casa, golpeada, estrangulada/


Recuerdo cuando en la universidad, en las clases los alumnos soñábamos con ser periodistas. Nos creímos que era la mejor profesión del mundo. El lugar desde donde se podía vigilar a los poderosos. Desde donde se custodiaban los intereses de los ciudadanos. Era nuestra elegida trinchera para cambiar el mundo.

Las cosas cambiaron este sexenio. La gente, al enterarse que uno ejerce el periodismo, se acerca en la calle para darte la bendición. “Les ha tocado duro”, nos dicen incluso los

policías. Y cómo negarlo con esa larga lista que cargamos a cuestas. Con tantos de entre nosotros que faltan.

Las redacciones se van quedando vacías, los puestos vacantes, la profesión desprestigiada. Un escritorio en Ciudad Juárez desde 2008 se conserva vacío: la computadora empolvada, adornado con flores ya secas, con mensajes de cariño, con las fotos del ausente, del amigo, el padre de familia, el esposo, el hermano, el hijo que a muchos hace falta. Era el lugar de “El Choco” (Armando Rodríguez, reportero de El Diario), el periodista que contaba a los muertos. El testigo incómodo, el primero que comenzó a alertar que la violencia se estaba disparando, que había mucha gente armada en la calle, que la cifra de muertos ya era excesiva.

En la revista Proceso nos falta Regina Martínez, nuestra corresponsal. Nos falta a nosotros, a su familia y a la sociedad veracruzana a la que informaba, a la que servía, a la que acompañaba con su información, de la que era cómplice con su valiente trabajo en ese estado silenciado.

Decenas de redacciones tiene un listón negro por el luto.

Con cada amenaza, con cada secuestro, con cada desaparición, con cada atentado, con la muerte de cada periodista, los ciudadanos nos vamos quedando sin testigos, sin ojos, sin voz. Dejamos de saber en qué está metido el alcalde. Qué empresario fue favorecido por alguno de sus ‘amigos’. Cuáles son esas amistades turbias del gobernador. Qué grupo es el que dispara afuera de nuestra casa. Qué vías debo evitar para llegar a salvo a la escuela por los niños. Quién se benefició con tanta muerte, con tanta violencia.

Nos estamos quedando sin la información que ayuda a darle sentido a nuestra realidad. La información que la sociedad necesita para saber lo que ocurre, para entender cuáles son los mecanismos de esta violencia, qué patrones tiene, cómo se manifiesta. Para entender por qué me pasa lo que me pasa. Sin esa información será más difícil intervenir para cambiar nuestra realidad, para recuperar a nuestro país.

Ellos y ellas, los y las ausentes, se convirtieron en testigos incómodos. Ofrendaron su vida por informar. Por creerse cierto eso de que la gente tiene derecho a saber. Un derecho que no se respeta.

Este homenaje es para todos ellos, los que tienen nombre y los desconocidos, nuestros N.I., y también para los periodistas que en este momento están muertos en vida. Aquellos que he topado en las redacciones, caminando como almas en pena, sin saber qué cubrir porque desde que los cambiaron de fuente tras haber sido amenazados.

Los que se saben ejecutables, los desaparecibles, –a estas alturas ¿quién no lo es?— y a los que la gente les huye a verlos o ve con lástima, como si fueran enfermos terminales. Como si fuera la última vez que los ven con vida.

Y a las reporteras que se sienten tóxicas para sus familias. Que saben que, por sus investigaciones, son el punto de riesgo para sus seres amados. A las que les mata la culpa amar tanto esta profesión.

Y a los que perdieron la alegría de vivir. Que saben que los buitres ya hicieron nido en su mente y en su corazón. Que tienen hecho el testamento, listos los papeles por si les toca su turno. Como si ser asesinados fuera su destino.

Y a los que se acostumbraron a la adrenalina de la violencia y ahora que en su ciudad bajó la cifra de muertes, piden su cambio a una nueva guerra. Si se acabó la violencia en Juárez piden a sus jefes ‘ahora mándenme a Monterrey, ahora a Tamaulipas, ahora a Veracruz’. Están enfermos, ¿quién los culpa?

Los que no pueden dormir por tantas pesadillas. Los que cuando van en su auto espejean todo el tiempo para saber si los siguen. Los que se quedaron con el tic de asomarse a la calle para cerciorarse de si los vigilan. Los que buscan situaciones de muerte porque les está costando regresar a la normalidad.

Todos ellos y ellas existen. Sus situaciones no son ficticias.

Tenemos registrados a los que mueren asesinados. Sin duda, algunos de estos mueren, quizás no de balazos. Mueren en accidentes. Por exceso de alcohol. O son despedidos por sus traumas.

El otro día un fotógrafo de Juárez me decía: “Acá parece que ya pasó todo pero no sé si algún día me recuperaré de lo que ví y viví”. Un joven hablando como veterano de guerra. Tan cierto lo que dice.

Estamos hartos de hablar de esto. De hablar sin ser escuchados. De marchar arrastrando fotografías de los y las ausentes, alguna corona de flores, y de dejar las libretas y las cámaras manchadas de tinta rojo-­‐sangre a las puertas de las oficinas de gobierno para denunciar que falta otro. Que otra voz fue silenciada. Que otra vez la palabra fue acribillada. Que otra zona del país quedó en silencio.

Ya nos cansamos de denunciar la impunidad institucionalizada y el cinismo oficial. De recibir mensajes de colegas de los estados que nos dicen asustados que mañana podrían ya no estar. O llamadas pidiendo ayuda, porque no saben a quién acudir (¿alguien de aquí conoce algún número telefónico para casos de emergencia?), a quién puede pedirle ayuda para que le salve la vida.

Cansados de escuchar el anuncio radiofónico del Senado en el que los legisladores se autoaplauden por aprobar, hasta el final del sexenio, una ley “muy humana” que intenta proteger periodistas pero que no se aplica. (¿Hasta cuándo se les ocurrió que era intolerable que siguieran matando periodistas: hasta el muerto 50 o el 72?)

Decepcionados de los dueños de la mayoría de medios de comunicación de este país que no cuidan a su gente, que les pagan una nada por nota, los mandan sin protección, equipo o saldo de celular. Y a los amenazados, en vez de protegerlos, los despiden. Insolidarios, ellos están resguardados, sólo ven sus ganancias. Pocos exigen al gobierno que resuelva el crimen cometido contra uno de los suyos. Pocos cuestionan. Pocos acosan y vigilan que se haga justicia. Pesa más la pauta publicitaria al empleado asesinado o desaparecido.

Decepcionados de las organizaciones de protección a los periodistas que no se ponen de acuerdo entre ellas para salvar más vidas.

Hartos, sobre todo, del gobierno cómplice. Ya sea por omisión, por consentimiento, por complicidad. Porque con su inacción abona al asesinato y a la desaparición de otros periodistas. ¿Quién se va a tentar el corazón a la hora de matar cuando sabe que, haga lo que haga, no tendrá castigo? Si basta con difundir un rumor –“en algo malo andaba”-­‐-­‐ para que el periodista sea culpable de su tragedia. Para que todos ignoren el crimen y nadie pida su castigo. Eso es discriminación. Es lo más fácil: discriminar a los muertos, a los que no pueden defenderse, escupir sobre sus tumbas, matarles la honra3.

3 (No niego que en algunas redacciones hay ‘infiltrados’, que no deben ser llamados periodistas. No sabemos sus motivos, si tuvieron opción, si les pusieron una pistola en la frente. Eso le toca aclararlo a la procuraduría con sus investigaciones. Pero antes de condenarlos a ellos deben ser condenados los verdaderos asesinos: los políticos que le entregaron el poder al cártel que les financió su campaña o les regaló un yate o una isla; los que pusieron a su servicio a la policía, al municipio, al gobierno del estado; los que dejaron que también les dieran órdenes a los medios de comunicación. Esos funcionarios deben pagar también por los asesinatos)

Tristes porque la sociedad no se solidariza. ¿A quién le importa que maten periodistas, si la sociedad percibe que los medios son cómplices de los poderosos? ¿Si nos consideran parte del problema? ¿Si son pocos los medios que no son voceros de los políticos e informan sobre lo que los ciudadanos quieren saber? ¿Cuándo va a salir la gente a las calles si nosotros mismos nos vemos con desconfianza? ¿Si en las redacciones se dan órdenes para que nadie acuda al funeral?

Hartos de ver que tras cada amenaza no atendida, tras cada ataque a un medio de comunicación, cada desaparición, cada asesinato, los compañeros se refugian, se cambian de oficio o se van al exilio. Tristes de saber que algunos de los nuestros, nuestros mejores investigadores, limpian baños o venden hot-­‐dogs en España, Estados Unidos o Canadá.

O de repetir las cifras que a todo el mundo han escandalizado, ese lugar común desgastado que se ha vuelto decir “México es el peor país del mundo para ejercer este oficio”. A quién le preocupa. A quién incomoda.

Estamos hartos de enterrar a compañeros. Hartos de ver en las noticias que uno más, y otro, y otro, y que la cacería no ha cesado. Y que no vemos cómo, no vemos por dónde o qué podemos hacer para que las cosas mejores.

Sé que mi mensaje no es esperanzador.

No habrá esperanza hasta que no construyamos un memorial por los y las que nos faltan. Hasta que no conozcamos quiénes eran, en qué soñaban, cuáles habían sido sus exclusivas, quién ve por sus hijos, cómo respondieron sus medios, en qué estatus están las investigaciones de sus crímenes.

Hasta que no construyamos un observatorio para vigilar que esos casos se investiguen. Hasta que los dueños de los medios de comunicación se preocupen más por su gente y menos por su dinero.
Hasta que esos propietarios, apoyados con otros propietarios, se sienten frente al gobierno y le exijan cuentas, y lo supervisen, y le digan que no le creerán si no se ganan su confianza con resultados.
Hasta que el Estado haga lo que le corresponde.
Hasta que matar periodistas en México tenga un costo. Un castigo. Una pena.
Hasta que México se convierta en un santuario para periodistas. Y que en todo el mundo se sepa que matar a uno solo costará muy caro. Y que los criminales y sus cómplices están en la cárcel.

Este es un homenaje también para los periodistas que en este momento se sienten solos, solas, y no saben a quién llamar. No saben que tienen posibilidades, que existen organizaciones, instituciones, solidaridad. Aquellos que por falta de opciones se piensan condenados a muerte y no saben a qué hora el alcalde mandará asesinarlos por la espalda, al policía se le vaya un mal golpe, un tiro, en uno de tantos forcejeos por acercarse a la escena del crimen o que un grupo de sicarios lo saque de la cama.

Los compañeros y compañeras que ya no están deben ser nuestra guía, nuestro faro, para hacer más y mejor periodismo. Nuestro impulso para no callar. Para organizarnos con miras a defender nuestro derecho a informar y el derecho de los ciudadanos a estar informados, a explicarse por qué les pasa lo que les pasa.

Como decía en un foro reciente la periodista chilena Mónica González (directora de CIPER-­‐ Chile): parte del dinero destinado a la protección, a la seguridad, al blindaje de los periodistas mexicanos debería usarse a becar a los periodistas amenazados por sus investigaciones, para que no tengan que salir corriendo a esconderse, para que los silenciadores no se den el gusto de silenciarlos. Usar esa beca para que desde otro país sigan indagando, recopilando información, documentando. Para no darle tregua a los corruptos, a los asesinos, a los negligentes, a los censuradores. Para aturdirlos. Para que se sepan vigilados. Para que ni se les ocurra callar a un solo periodista más.

Periodistas de a Pie :: Ley de protección federal para la prensa mexicana es sólo el primer paso hacia una solución

Por: Lynn Romero/FD Publicado: 18.07.2012

*Publicado originalmente en knightcenter

La aprobación de la reciente legislación en México que permite que los crímenes contra periodistas sean investigados a nivel federal, en lugar de local, es sólo un primer paso para mejorar la grave situación que actualmente enfrenta la prensa mexicana, dijo Daniela Pastrana, de la organización Periodistas de a Pie, al Centro Knight para el Periodismo en las Américas.

“Todavía hay mucho por hacer”, dijo Pastrana, quien participó en el 10º Foro de Austin de Periodismo en las Américas, señalando que la ley aún no se ha implementado. Pastrana manifestó que “los periodistas estamos quedando en medio de una batalla de la que todavía no conocemos siquiera quiénes son los enemigos reales”.

La periodista dijo que creía que la atención mundial y la concienciación del peligro que enfrentan los periodistas mexicanos es de vital importancia para resolver este problema tan devastador. De igual manera manifestó que se siente animada por la labor de los periodistas que siguen trabajando para mejorar la calidad del periodismo en el país, a pesar de las terribles amenazas que enfrentan. Pastrana también afirmó que ve una luz al final del túnel.

Actualmente, México es el país más peligroso en las Américas para los periodistas. Vea este mapa sobre los ataques contra la prensa mexicana realizado por el Centro Knight para el Periodismo en las Américas.

A continuación, vea la entrevista completa de Daniela Pastrana en español:

Pronunciamiento por Verónica Jiménez Hernández‏

Por: RedacciónPublicado: 30.06.2012

PRONUNCIAMIENTO: Comunicación e Información de la Mujer AC (CIMAC), Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS), Red de Periodistas de A Pie, Red Internacional de Periodistas con Visión de Género, Red Nacional de Periodistas y la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México, manifestamos nuestra preocupación y repudio a la violencia de la que fue víctima la periodista Verónica Jiménez Hernández y exigimos a las autoridades brinden garantías de seguridad a la periodista y a su hija.

El miércoles 20 de junio, alrededor de las 16 horas, un grupo perteneciente al Partido Revolucionario Institucional (PRI),atacó a la periodista Verónica Jiménez Hernández, corresponsal de Grupo Reforma en el estado de Hidalgo, por tomarfotografías de la distribución de objetos con logos de dicho partido y del candidato presidencial Enrique Peña Nieto.

Jiménez Hernández fue atacada en la Plaza Juárez de la ciudad de Pachuca, Hidalgo, donde un hombre no identificado ordenó a elementos de la Policía Municipal que la detuvieran. El agresor llamó, vía teléfono celular, a Esteban Mercado, coordinador de la campaña de la candidata priista a diputada federal por el VI Distrito, Mirna Hernández, quien de inmediato llegó a la plaza.

Mercado encaró de manera violenta a la reportera y, mientras lanzaba amenazas, instó a las mujeres que lo acompañabanvpara que la agredieran, además de fotografiarla y videograbarla, Mercado ordenó a elementos de la Policía Municipalvdetener a la corresponsal y llevarla a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública de Pachuca, bajo los cargosde atentar contra el equipamiento urbano.

Jiménez Hernández estuvo detenida 15 minutos durante los cuales se le exigió firmar un documento donde tenía que aceptar haber agredido a las mujeres del PRI reunidas en la plaza, haber alterado el orden público y haber pegado propaganda en contra del candidato Enrique Peña Nieto. En la averiguación previa 12/DAP/324/2012 iniciada en la Procuraduría, quedó asentado que Jiménez Hernández se negó a firmar dicho documento.

A cerca de estas formas de violencia la Ley general de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) define en su Capítulo IV de la Violencia Institucional en su Artículo 18 como Violencia Institucional todos los actos u omisiones de las y los servidores públicos de cualquier orden de gobierno que discriminen o tengan como fin dilatar, obstaculizar o impedir el goce y ejercicio de los derechos humanos de las mujeres, incluido el de la libertad de expresión, así como su acceso al disfrute de políticas públicas destinadas a prevenir, atender, investiga, sancionar y erradicar los diferentes tipos de violencia.

Esta no es la primera vez que Jiménez Hernández es violentada. En enero de 2011, denunció públicamente haber sido víctima de intimidación, hostigamiento y difamación, cuando en el portal de videos YouTube, se publicó un video titulado Soy Verónica Jiménez ¿Quieres que te haga una entrevista? Dicho video contiene imágenes en las que la periodista aparece desnuda.

Este tipo de actos representa Violencia de tipo Sexual bajo la LGAMVLV que en su Artículo 6 fracción V la define como cualquier acto que degrada o daña el cuerpo y/o sexualidad de la Víctima y que por tanto atenta contra su libertad, dignidad e integridad física y abunda, es una expresión de abuso de poder que implica la supremacía masculina sobre la mujer, al denigrarla y concebirla como objeto.

Jiménez Hernández lleva más de siete años cubriendo la fuente política, sus investigaciones han generado molestia en las autoridades del gobierno de Hidalgo por lo que ha sufrido amenazas de autoridades de ex-gobernador Miguel Osorio Chong, a tal grado que en junio de 2011 tuvo que cambiar de domicilio.

En marzo de 2009 mientras conducía sobre la carretera Pachuca-Tula, la periodista fue interceptada por un automóvil quela sacó del camino, lo que le hizo perder el control y voltearse. En ese mismo año fue víctima de un allanamiento en el que únicamente se reportó el robo de la credencial de su hija. A la fecha no existen resultados sobre las investigaciones de estos hechos. Aunque faltan elementos, la periodista no descarta que exista un vínculo entre estos eventos y su actividad periodística.

La violencia ejercida contra Verónica Jiménez Hernández de muestra de la impunidad que impera en los crímenes cometidos contra periodistas.

Por lo anterior, las firmantes exigimos al gobierno del estado de Hidalgo:

  • Cumpla con su obligación de proteger la integridad física y moral de las y los periodistas para garantizar el libre ejercicio de la libertad de expresión en la entidad, en especial de Verónica Jiménez Hernández.
  • Realice una investigación pronta y expedita sobre los hechos narrados que ponen en riesgo la integridad de la periodista.
  • Se garantice el derecho a una vida libre de violencia y el derecho a la libertad de expresión de las y los periodistas hidalguenses.
  • Respete el proceso democrático por el cual atraviesa México y el ejercicio periodístico plural, democrático y libre de violencia.

Atentamente

  • Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) Organización Civil sin fines de lucro y Agencia de Noticias con perspectiva de Género. Desde 2005 Cimac ha registrado y documentado casos de violencia contra mujeres periodistas con el objetivo de visibilizar las particularidades enfrentadas por ellas y generar formas de atención adecuadas a su condición social y profesional. Balderas 86, col. Centro, C.P 06050, México D.F, Tel: +5255 5510 0085, www.cimac.org.mx
  • Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos). Fue la primera organización en denunciar las agresiones contra periodistas en México, iniciando esta actividad a mediados de los años setenta. Busca promover la libertad de expresión y la libertad de prensa como un derecho individual de los y las periodistas y como derecho colectivo de la sociedad en su conjunto. Medellín 33, col. Roma, CP 06700, México D.F., Tel: +5255 5533 6475, www.cencos.org
  • Red “Periodistas de a Pie” es un grupo de periodistas en activo que se fundó con el objetivo de impulsar la profesionalización entre periodistas y mejorar la calidad informativa, desde una mirada social, que de voz a quienes no tienen acceso a los medios de comunicación y basada en los derechos humanos. A partir de 2010 la Red incorporó a sus objetivos de trabajo la defensa de la libertad de expresión y del derecho a la información.www.periodistasdeapie.org.mx
  • La Red Internacional de Periodistas con Visión de Género. Red integrada por periodistas mujeres y varones de 35 países del mundo.
  • La Red Nacional de Periodistas. Integrada por periodistas hombres y mujeres de todas las entidades federativas de México.
  • La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México. Integrada por mujeres defensoras de derechos humanos de todo el país.

PRONUNCIAMIENTO: Inconformidad sobre la resolución de la PGJE de Veracruz sobre el feminicidio de la periodista Regina Martínez Pérez

La Red Nacional de Periodistas, la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género, Comunicación e Información de la Mujer A.C y el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) manifiestan su inconformidad sobre la resolución de la Procuraduría de Justicia del Estado de Veracruz sobre el feminicidio de la periodista Regina Martínez Pérez y exigen a las autoridades investiguen y castiguen a los responsables.

Por: RedacciónPublicado: 28.06.2012

México D.F., 26 de junio de 2012 (organizaciones de libertad de expresión).- De acuerdo a la investigación ministerial 363/2012, radicada en la Agencia Segunda Investigadora del Ministerio Público, la autopsia practicada al cuerpo de Regina Martínez Pérez, reveló la marca de una mordida en el cuello de la víctima, indicio que llevó a los investigadores a ubicar al agresor, con esta prueba pericial se estableció que se trató de un crimen pasional o “de motivaciones personales”.

El sábado 28 de abril fue encontrado el cuerpo sin vida, en el baño de su casa, severamente golpeada en cuerpo y cara y con señas de estrangulamiento, que al parecer fue la causa de la muerte de Regina Martínez Pérez.

Martínez Pérez era corresponsal de la revista Proceso en Veracruz y reportera del periódico local, reconocida por su destacada trayectoria en el periodismo en la entidad. La periodista había dado seguimiento al caso de la muerte de Ernestina Ascencio Rosario.

La situación para la prensa en Veracruz es terrible, con un severo problema de censura y numerosos casos de periodistas desaparecidos/as, asesinados/as o amenazados/as. El feminicidio de Regina Martínez Pérez deja ver la falta de acceso a la justicia y la negativa de las autoridades a investigar y respetar el trabajo de las periodistas que enfrentan algún tipo de violencia.

Ante esta situación, la Red Nacional de Periodistas, la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género, Comunicación e Información de la Mujer AC y Centro Nacional de Comunicación Social, exigen al Estado mexicano:

  • No desechar la línea de investigación que vincula el ejercicio periodístico de Regina Martínez con su asesinato para capturar a sus agresores.
  • Se respete el ejercicio periodístico de Regina Martínez Pérez y de todas las periodistas que enfrentan algún tipo de violencia.
  • Investigación y castigo para los responsables del feminicidio de Regina Martínez Pérez

Atentamente

  • Red Nacional de Periodistas. Fundada en 1995 esta Red está conformada por 2050 profesionales de la comunicación hombres y mujeres en activo en 29 de las 32 entidades federativas de la República Mexicana
  • Red Internacional de Periodistas con Visión de Género. Esta Red agrupa a periodistas mujeres y hombres de 35 países del mundo. http://periodistasdegenero.org/
  • Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) fue fundada en 1988 por un grupo de profesionales de la comunicación. Su misión es generar y publicar información noticiosa, asegurar que las y los periodistas incorporen los derechos humanos de las mujeres en su trabajo cotidiano, así como promover los medios como una herramienta de transformación educativa y social que sirva como estrategia para que las organizaciones civiles transmitan sus actividades, demandas y propuestas. www.cimac.org.mx
  • Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) fue la primera organización en denunciar las agresiones contra periodistas en México, iniciando está actividad a mediados de los años setenta. Busca promover la libertad de expresión y la libertad de prensa como un derecho individual de los y las periodistas y como derecho colectivo de la sociedad en su conjunto. www.cencos.org

Periodistas de a Pie :: Reportera del diario Zócalo en Saltillo y su hijo de dos años, desaparecidos

Alerta LE: Stephania Rodríguez Cardoso, reportera del diario Zócalo en Saltillo, y su hijo de dos años, permanecen desaparecidos desde la madrugada del 8 de junio

Por: RedacciónPublicado: 12.06.2012

México D.F., 11 de junio de 2012 (Red Internacional de Periodistas con Visón de Género, Red Nacional de Periodistas, CIMAC, Cencos, Periodistas de A Pie).- Stephania Rodríguez Cardoso, reportera de la fuente policíaca del diario Zócalo en Saltillo, Coahuila y su hijo de dos años, permanecen desaparecidos desde la madrugada del 8 de junio de 2012, la periodista y su hijo fueron vistos por última vez en una reunión por el Día de la Libertad de Expresión, con colegas de la fuente.

Tras la fiesta, aproximadamente a las 02:00 horas del viernes se retiró a su casa, en la colonia Misión Cerritos, envió un comentario a sus amigos a través de la red social Twitter y minutos después avisó a sus colegas que había llegado bien a su domicilio. El viernes 8 de junio, Rodríguez Cardoso no se presentó a laborar y el medio no se pudo establecer comunicación con ella, cuando se avisó a la familia, tampoco la pudieron contactar.

Por la mañana, los familiares de la reportera acudieron a su domicilio dónde encontraron la cámara fotográfica de la comunicadora destrozada en el suelo y “todo revuelto” además de que su vehículo no fue localizado.

La familia de Stephania Rodríguez Cardoso, interpuso la denuncia de desaparición ante la Procuraduría General de Justicia del Estado tanto de la reportera, como la de su hijo de dos años y se turnó el caso a la Procuraduría General de la República, quienes, a través del agente del Ministerio Público de la Federación adscrito a la Delegación Coahuila inició la averiguación previa AP/PGR/COAH/SALT-V/224/D/2012.

Las firmantes hacemos un llamado enérgico al actual gobierno de Coahuila, a la Procuraduría General de Justicia del Estatal, a la Procuraduría General de la República así como a todas las autoridades competentes a nivel federal para dar de inmediato con el paradero de la reportera y su hijo así como:

  • Investigación y castigo para los responsables de la desaparición de Stephania Rodríguez Cardoso y su hijo.
  • Medidas necesarias para garantizar el ejercicio de la libertad de expresión de las y los periodistas coahuilenses.
  • Se garantice el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia y la libre expresión de las y los periodistas.

Los últimos tres años los casos de mujeres periodistas víctimas de violencia han ido en alarmante aumento tanto en el número como en las formas de violencia, esta situación debe parar inmediatamente y una de las vías es poner fin a la impunidad.

Las organizaciones firmantes nos solidarizamos con los familiares y colegas de Stephania Rodríguez Cardoso y su pequeño hijo.

Atentamente

  • La Red Internacional de Periodistas con Visión de Género. Red integrada por periodistas mujeres y varones de 35 países del mundo.
  • La Red Nacional de Periodistas. Integrada por periodistas hombres y mujeres de todas las entidades federativas de México.
  • Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) Organización Civil sin fines de lucro y Agencia de Noticias con perspectiva de Género. Desde 2005 Cimac ha registrado y documentado casos de violencia contra mujeres periodistas con el objetivo de visibilizar las particularidades enfrentadas por ellas y generar formas de atención adecuadas a su condición social y profesional.

Balderas 86, col. Centro, C.P 06050, México D.F, Tel: +5255 5510 0085, www.cimac.org.mx

  • Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos). Fue la primera organización en denunciar las agresiones contra periodistas en México, iniciando esta actividad a mediados de los años setenta. Busca promover la libertad de expresión y la libertad de prensa como un derecho individual de los y las periodistas y como derecho colectivo de la sociedad en su conjunto. Medellín 33, col. Roma, CP 06700, México D.F., Tel: +5255 5533 6475,www.cencos.org

Red “Periodistas de a Pie” es un grupo de periodistas en activo que se fundó con el objetivo de impulsar la profesionalización entre periodistas y mejorar la calidad informativa, desde una mirada social, que de voz a quienes no tienen acceso a los medios de comunicación y basada en los derechos humanos. A partir de 2010 la Red incorporó a sus objetivos de trabajo la defensa de la libertad de expresión y del derecho a la información.www.periodistasdeapie.org.mx

Periodistas de a Pie :: Ciudad Juárez: ”La fábrica del crimen”

Por: RedacciónPublicado: 29.05.2012

Ciudad Juárez: ”La fábrica del crimen”
Celia Guerrero

México, 25 de mayo.- La periodista y autora del libro «La Fábrica del Crimen», Sandra Rodríguez, presentó esta reciente publicación en la Ciudad de México, acompañada por integrantes de la Red de Periodistas de a Pie, Marcela Turati y Elia Baltazar, además de Darío Ramírez de Articulo 19.

Rodriguez, originaria de Ciudad Juárez, explicó que su obra periodística tiene la intención de señalar las claves para entender la ciudad fronteriza y el trasfondo de la violencia que la azota.

«Es su ciudad y este libro esta basado en sus obsesiones. Ella intuía: desde Juárez se puede mirar los nubarrones que se avecinan sobre el país», comentó Marcela Turati durante la presentación.

El libro aborda el testimonio de un joven que, a su vez, mediante su historia permite narrar a la periodista el desarrollo de la criminalidad en la ciudad norteña.

«Pensamos que las leyes nomás estaban para romperlas», confiesa a la reportera el personaje central después de cometer el crimen.

«La soltura con la que él habló de su crimen, habla también de la corrupción en los penales y de las policías, de la impunidad con la que se manejan las autoridades”, señaló Rodríguez, así como de la psicología producto de esa impunidad en toda una generación.

«Ahora todos dicen que en Juárez hay paz, pero existen 10 mil casos de crímenes; de estos, siete mil clasificados asuntos federales. Las autoridades se deslindan de su responsabilidad. Son victimas de crímenes a los que las autoridades niegan justicia porque ‘se matan entre ellos’.», desaprobó la autora.

Añadió que una parte importante del libro está dedicada al periodista asesinado Armando Rodríguez El ‘Choco’, ya que se basó en algunas de sus notas para completar su investigación.

¡Los queremos vivos, Nos queremos vivos!

En Puebla, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Veracruz, DF, Campeche, Nuevo León, Chihuahua, los periodistas salimos esta semana a la calle para pedir que cese la cacería de periodistas en Veracruz, exigir justicia y gritar: ¡Losqueremosvivos, Nosqueremosvivos! Aquí algunas crónicas y mensajes mandados desde los frentes de lucha. Si quieres colaborar con la tuya escribe a [email protected]

Por: RedacciónPublicado: 09.05.2012

[email protected]: Acabo de estar junto a reporteros, fotógrafos y amigos solidarios de ContingenteMx en el acto de protesta y duelo por los compañeros asesinados en Veracruz.

Me da gusto ver que hay gente que se mueve, que sale de su casa para manifestar el luto en forma pública, que no es la butaca del cine desde donde tuitea #losqueremosvivos, #nosqueremosvivos.

Son muy pocos respecto del universo de informadores en Puebla, sí. Son insuficientes cinco o seis voces para un discurso en un contexto cerradísimo, insolidario y frío como el de Puebla, sí. Es casi nada una hora de acto, seguro que sí. Pero salieron, se movieron, se juntaron. Y eso es algo. ¡Algo!, en este sitio donde la indiferencia siempre gana todas las batallas. Buena noche a [email protected] Que haya prosperidad en los frentes de lucha de cada [email protected] Un abrazo fuerte, Dulce Liz


Los queremos vivos

“No se mata la verdad asesinando a periodistas” reclamaron hoy, 4 de mayo, una treintena de comunicadores y reporteros gráficos de Puebla al presidente de México Felipe Calderón Hinojosa, durante su visita a ese estado por los festejos de los 150 años de la batalla del 5 de Mayo.

Un tuit que pide #losqueremosvivos convocó a los comunicadores para sumarse a las protestas programadas en otras ciudades del país por los crímenes cometidos contra periodistas en Veracruz. Cinco en los últimos siete días.

Calderón aguardó adentro de la catedral poblana para escuchar un musical que celebra la victoria del batallón mexicano frente a los franceses hace 150 años, mientras una decena de elementos de seguridad vigilaban a los reporteros.

Afuera, en la plancha del zócalo de la ciudad, llegaron los periodistas y encendieron veladoras sobre un moño negro para mostrar el luto por el asesinato de los colegas del estado vecino y del resto del país.

Los fotorreporteros depositaron sus cámaras frente a las velas, guardaron silencio y luego las tomaron para consignar la protesta.

“Nosotros no tenemos nada que festejar. Venimos a llorar juntos el dolor por nuestros colegas muertos”, sentenció la periodista Dulce Liz Moreno.

También exigimos justicia, valor para castigar a los responsables de los asesinatos cometidos en Veracruz y en el resto del país porque “hoy en México matar periodistas sale muy barato”, lamentó Arturo Alfaro, reportero de la Jornada de Oriente.

“Hoy son los periodistas de Veracruz, pero han sido los de Tamaulipas, Sinaloa, Chihuahua y los del resto del país quienes nos ocupan hoy en nuestra protesta”, agregaron los comunicadores.

El 3 de mayo, cuando se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa, fueron hallados sin vida cuatro trabajadores de medios de comunicación en Veracruz; tres de ellos reporteros gráficos y una ex empleada del área comercial de un diario.

Gabriel Huge, Esteban Rodríguez y Guillermo Luna trabajaron como fotoperiodistas en los medios locales Notiver y Veracruznews. Irasema Becerra, fue empleada en actividades administrativas del periódico local El Dictamen.

Los cuerpos desmembrados de Gabriel, Esteban, Guillermo e Irasema fueron arrojados a un canal de aguas negras en bolsas de plástico, confirmó la Fiscalía de Veracruz.

Los fotoperiodistas habían salido atemorizados de Veracruz meses atrás porque fueron amenazados, afirmó la organización de Derechos Humanos en Veracruz “Artículo 19”.

Notiver es el medio en el estado de Veracruz que suma el mayor número de víctimas. El 20 de junio del año pasado, Miguel Ángel López Velasco, reportero y columnista de dicho medio fue asesinado con un arma de calibre nueve milímetros.

La esposa de Miguel Ángel y su hijo Ismael López, quién trabajó como fotógrafo, también en Notiver, fueron ultimados en el mismo ataque.

El 26 de julio del mismo año, la reportera de la fuente policial en Notiver Yolanda Ordaz, fue asesinada y su cuerpo fue encontrado en un lote cercano al periódico Imagen.

La organización Amnistía Internacional mantiene un registro de 75 periodistas asesinados en un plazo de 11 años (2000-2011) que no contabiliza los de este mismo año. (POR Magaly Herrera/Puebla)


En Xalapa: “No se mata la verdad matando periodistas”

El luto periodístico y la indignación de la sociedad civil continúa. Una enorme manta en letras negras no podría ser más elocuente: “No se mata la verdad matando periodistas”.

Sus autores, la Compañía Titular de Teatro y estudiantes de la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana protestaron enérgicamente en las afueras de Palacio de Gobierno.

“No más muertes a periodistas” y “Ni uno más”, eran las consignas gritadas por alrededor de 20 personas.

La portación de un cartón ampliado del caricaturista de Milenio, Patricio, era más elocuente: “Exigimos el esclarecimiento del cobarde asesinato de Regina Martínez, no a los chivos expiatorios”.

Es el desfile del 126 aniversario del día del trabajo, los actores, activistas sociales y universitarios alzaron la voz de forma enérgica; enfrente, sepulcral silencio y caras adustas.

Al principio de la protesta, el subsecretario de Gobierno, Tomás Carrillo, el secretario de Gobierno, Gerardo Buganza, alcaldesa de Xalapa, Elizabeth Morales y el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marco Antonio Aguilar Yunes aplaudieron de forma tímida, apenas cinco golpeteos en las palmas de la mano.

Cuando fueron increpados, enfrente de los reporteros, el gesto sonriente se les descompuso, tragaron saliva y estoicos, serios, tuvieron que “aguantar vara”.

“Nosotros venimos a pedir un esclarecimiento del caso y no queremos chivos expiatorios, lo que nosotros venimos a pedir aquí es justicia”, dijo uno de los manifestantes.

Los gritos de “no les creemos” también se escucharon en las afueras del Palacio de Gobierno, a escasos dos metros del presídium, el mismo al que el Gobernador de Veracruz no se quiso quedar para evitar las protestas por el asesinato de Regina Martínez ocurrido el pasado sábado por la tarde.

El Ejecutivo del Estado prefirió desayunar en privado en el patio central del Palacio de Gobierno a las 7:30 de la mañana. Ocho treinta abrió el desfile con los líderes de los sectores obreros, todos ellos agremiados y simpatizantes del PRI. Nueve treinta habría dejado “encargado el changarro” al secretario de Gobierno, Gerardo Buganza y al “compadre”, el secretario del Trabajo, Marco Antonio Aguilar, ellos tuvieron que aguantarse la protesta por el crimen de la corresponsal de Proceso en Veracruz, mismo que ya dio la vuelta al mundo.

“No queremos ningún periodista más muerto en esta entidad, no queremos ver más sangre, queremos justicia. Esto es lo que venimos a pelear”.

Un moño negro al inicio de la protesta fue la antesala de la inconformidad, con dos mantas y varias cartulinas los activistas indignados exigiendo justicia, todos ellos ataviados en playeras blancas en símbolo de paz y en pantalones negros en señal de luto.

Marco Antonio Aguilar y Tomás Carrillo sonreían de forma nerviosa, Gerardo Buganza serio, con el rostro enrojecido, con la mirada fija en la Catedral de Xalapa, como pidiendo misericordia para los servidores públicos.

Elizabeth Morales con el rostro adusto, apretándose los labios, la mirada extraviada, los secretarios de Desarrollo Social y de Protección Civil, Marcelo Montiel y Nohemí Guzmán, se hicieron los desentendidos.

Fueron los cinco minutos más eternos del desfile para los integrantes del presídium, un empleado de la Dirección de Política Regional, con el chaleco de Gobierno Prospero en color rojo, salió al quite de “los patrones” jalando la manta de “No se mata la verdad matando periodistas” y con aires de prepotencia intentó que la manifestación siguiera su camino para dejar de incomodar a los servidores públicos, pero fue corrido a gritos.

“No nos van a ganar, no más acosos del gobierno. Justicia pronta para Regina Martínez”, repelaron los manifestantes. (Noé Zavaleta)


En Coatza y Mina

El gremio periodístico del sur de Veracruz exigió justicia para Regina Martínez, corresponsal de Proceso en la entidad y asesinada el pasado sábado 28 de abril.

Una veintena de reporteros partió del Parque Hidalgo hacia el Palacio Municipal del municipio de Minatitlán, ayuntamiento ubicado a 383 kilómetros de la capital del estado.

Con megáfono en mano, los integrantes de radiodifusoras, periódicos, portales digitales y semanarios regionales exigieron “ni una muerte más” en el gremio.

La protesta pacifica ocurrió una hora antes de que trascendiera el hallazgo de los cuerpos sin vida y embolsados de Gabriel Huge Córdoba, Guillermo Luna Varela y Esteban Rodríguez, reporteros gráficos de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

En las escalinatas del Palacio Municipal de Minatitlán los comunicadores encendieron poco más de una decena de velas y exigieron a la Procuraduría General de Justicia del Estado y a la Procuraduría General de la República el pronto esclarecimiento del asesinato de la periodista de Proceso.

A través del megáfono los reporteros pidieron garantías a las autoridades de seguridad pública y de justicia para el ejercicio libre y sin zozobras de la actividad periodística.

A los ciudadanos que volteaban a verlos extrañados, les recordaban que en la actual administración estatal cinco reporteros han sido privados de la vida y dos más se encuentran en calidad de desaparecidos, sin contar los 4 asesinados de este jueves en Boca del Río.

Los manifestantes recordaron que en la zona sur de Veracruz, en marzo del 2011, secuestraron al reportero de Jaltipán, Noel López Olguín, quien cuatro meses después fue hallado sin vida en una fosa.

La marcha de los periodistas del sur de Veracruz concluyó en el Parque Independencia en donde pegaron sus cartulinas con consignas, exigiendo justicia para la corresponsal de Proceso y garantías para el ejercicio de la profesión. (Noé Zavaleta)


Periodistas de Campeche, Guerrero y Oaxaca se suman

Periodistas de Campeche, Guerrero y Oaxaca, así como organizaciones civiles internacionales y nacionales se sumaron a la condena por el asesinato de la periodista Regina Martínez, corresponsal de la revista Proceso en Veracruz.

En Campeche, al conmemorarse el Día Mundial de la Libertad de Prensa, el gremio periodístico de esa entidad protestó por la ola de asesinatos de periodistas cometidos en el estado de Veracruz, incluidos el de Regina Martínez, corresponsal de Proceso, y el de dos fotógrafos y un exreportero gráfico que aparecieron cercenados este jueves.

Hoy, antes de iniciar sus labores, reporteros, fotógrafos y camarógrafos de los diferentes medios se manifestaron en un mitin en el zócalo de esta capital, donde repudiaron estos crímenes contra comunicadores, que hoy sumaron tres nuevas víctimas en Veracruz, y exigir al gobierno un alto a la impunidad y garantías plenas para el ejercicio informativo.

“No caben los festejos de un Día Mundial de la Libertad de Prensa, mientras quienes ejercemos el periodismo continuemos bajo este panorama incierto y de peligro”, expuso el periodista Luis Armando Mendoza durante la protesta a la que discretamente se sumaron algunos actores políticos como Layda Sansores.

“Es el momento de que el gremio periodístico nacional se sume en una cruzada para exigir al gobierno el esclarecimiento de los casos de periodistas victimados, además de garantías para el ejercicio del periodismo”, convocó.

En el mismo sentido, casi un centenar de comunicadores y representantes de organizaciones de derechos humanos de Oaxaca realizaron una marcha silenciosa con veladoras y moños negros en señal de duelo por el asesinato de Regina.

Con pancartas exigían justicia no sólo para Regina, sino para los 76 crímenes contra periodistas que continúan en la impunidad.

Luego de realizar una marcha del templo de Santo Domingo al Zócalo de esta ciudad, reporteros, fotógrafos y camarógrafos colocaron sus grabadoras, libretas, cámaras en el suelo junto a una cruz de veladoras para manifestar su inconformidad con las autoridades gubernamentales que no garantizan el ejercicio periodístico en el país.

Con pancartas donde se resaltaban consignas como: “La voz de Regina Martínez, es un grito que no morirá”, “Sin derecho a la información y sin derecho a la libre expresión, somos una sociedad sometida”, “Libreta, pluma y grabadora, mis únicas armas. Que se haga justicia”, “¡Alto a la impunidad ¡”, los comunicadores se sumaron a la condena nacional e internacional por el asesinato de la periodista Regina Martínez.

Los representantes de los diferentes medios de comunicación de Oaxaca portaban cubre bocas con la consigna “No nos callarán”; y pancartas con leyendas como “Exigimos que el derecho a informar y ser [email protected] se garantice”, “¡Repudiamos los asesinatos de periodistas!” y “No +Crímenes contra comunicadores. No +impunidad”.

En la protesta se hizo notar que en el Día Mundial de la Libertad de Prensa instituido por la Organización de las Naciones Unidas no hay nada que festejar.

Mientras tanto, en Chilpancingo, la capital de Guerrero, un centenar de reporteros marcharon por la mañana para exigir el esclarecimiento del asesinato de la corresponsal de Proceso, y conmemorar el Día internacional de la Libertad de Prensa.

Lamentaron que el ambiente de hostilidad contra el gremio haya rebasado a las autoridades de los tres niveles de gobierno y la impunidad sea la constante en todas las agresiones y asesinatos contra periodistas.

Demandaron al gobierno federal que el asesinato de Regina no quede impune, como ha sucedido con el caso de los 13 trabajadores de los medios de comunicación que han sido asesinados en Guerrero.

Cerca de las 11:00 horas, portando pancartas el contingente de reporteros partió en marcha de la plaza Libertad de Expresión, ubicada en el centro de esta capital y se dirigieron a la sede del Poder Ejecutivo, al sur de la ciudad, donde realizaron un mitin para demandar garantías y poder ejercer el periodismo sin ningún tipo de amenazas y agresiones.

Durante el trayecto, los reporteros se detuvieron frente a la sede del Congreso local y la Procuraduría General de la República (PGR), para exigir que se legislen medidas de protección para el gremio periodístico y que se esclarezcan los crímenes contra periodistas que se han registrado en el país.


8 MINUTOS DE SILENCIO DESDE JUAREZ

Los periodistas de Ciudad Juárez conocen, de primera mano, lo que significa apuntar una cámara o escribir en una libreta para colectar información mientras son amenazados con armas de grueso calibre.

Al menos en dos ocasiones, desde el 2008 a la fecha, compañeros cayeron abatidos por balas criminales e intolerantes que buscar callar a la sociedad. Armando Rodríguez y Luis Carlos Santiago son quienes pagaron con su vida haberse dedicado de forma íntegra a la profesión.

Sus homicidios cambiaron, en definitiva, las formas de hacer periodismo en esta frontera, pero no lograron coartar la labor informativa que es base en una sociedad que trata de vivir en democracia.

Los reporteros de Ciudad Juárez lanzan un grito desde este rincón de México a sus colegas de Veracruz y de todos lados: No se rindan.

El viernes 5, el grupo de reporteros de la conocida como fuente policiaca decidieron sumarse a la exigencia nacional de un alto a las agresiones y una recta aplicación de la justicia, en un acto celebrado en el monumento al Papelerito, ubicado en la Plaza del Periodista.

Aquí, los informadores portaron cartulinas con insignias tales como “No Más Agresiones a Periodistas”, “La Impunidad Mata” y “Exigimos Justicia”.

Luego, como parte de la protesta silenciosa, los manifestantes colocaron sus libretas, plumas, grabadoras, teléfonos y cámaras, frente al monumento al Papelerito, que representa la libertad de expresión.

Juntos, guardaron ocho minutos de silencio, uno por cada uno de los colegas asesinados en Veracruz. Después, exigieron aquí un cese a la impunidad, ya que los asesinatos de 17 periodistas en Chihuahua continúan sin ser esclarecidos por la falta de una investigación real.

En este estado fronterizo 17 periodistas han sido privados de la vida en diferentes hechos violentos del 2000 a la fecha, según el registro que lleva la Red de Periodistas de Juárez y que hace público a través de su página de internet (www.reddeperiodistasdejuarez.org).

Esta agrupación expone que preguntar y tomar datos e imágenes con el único fin de informar, es cada vez más castigado para los periodistas en México, donde informar con veracidad cuesta hasta la vida.

También menciona en su portal de internet que las agresiones contra periodistas por parte de los elementos de las diferentes corporaciones policiacas no han cesado, incluso se han documentado 18 casos en los que fotógrafos han sido arrestados, golpeados, amenazados u obligados a borrar su material gráfico.

“En ese contexto reiteramos la exigencia de justicia para los periodistas asesinados, diligencia en la investigación y judicialización de las denuncias presentadas por compañeros que han sido víctimas de agresiones y detenciones injustificadas, así como respeto irrestricto a la libertad de expresión y derechos humanos”, refiere la RPJ.

(Por Lucy Sosa desde Juárez)


Ya Basta desde México DF

Con el grito de “¡No debieron morir!” decenas de periodistas, articulistas, editores y fotógrafos de diversos medios, así como defensores de derechos humanos y ciudadanos, exigieron este sábado 5 de mayo, al pie del Ángel de la Independencia detener el embate que ha habido en contra de más de 100 reporteros en todo el país en la última década, la mayoría en lo que va del gobierno de Felipe Calderón.

En la glorieta del símbolo de la independencia se citaron los trabajadores de los medios de comunicación como parte de las protestas que se han realizado la última semana, tras la muerte de la corresponsal de la revista Proceso en Jalapa, Regina Martínez, quien fue encontrada en su domicilio muerta, con huellas de tortura y de asfixia.

La protesta silenciosa de los representantes de distintos medios fue también por el asesinato de los tres reporteros veracruzanos Gabriel Huge, Guillermo Luna y Esteban Rodríguez, cuyos cuerpos desmembrados fueron encontrados el pasado jueves en Boca del Río, junto con el de una mujer pareja de uno de los periodistas porteños.

La ola de violencia contra los periodistas mexicanos ha sido denunciada internacionalmente por distintas agrupaciones como la ONU, Amnistía Internacional, Reporteros sin Fronteras, Articulo 19, Comité de Protección para Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés), entre otros, que califican a México como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.

A pesar de esta denuncia internacional la cuota de muertes violentas entre los reporteros mexicanos sigue. La organización Reporteros sin Fronteras tiene acreditados 80 periodistas asesinados en los últimos 11 años y 14 desaparecidos. CPJ señala que en el gobierno de Felipe Calderón fueron asesinados 32, en tanto que Articulo 19 acredita que sólo en 2011 hubo 172 casos de amenazas y agresiones a reporteros en México.

Ayer en la noche, cientos de velas iluminaron la imagen de muchos de estos periodistas asesinados cuyos nombres fueron mencionados por la reportera Jesusa Cervantes en un homenaje bajo el coro al unísono de “¡No debieron morir!” que lanzaron los fotógrafos, camarógrafos, reporteros y ciudadanos ´que acudieron al monumento de la capital mexicana exigiendo justicia.

Antes, tras un minuto de silencio, el reportero Álvaro Delgado leyó un comunicado titulado “¡Basta ya de impunidad!” dirigido a Felipe Calderón, a la titular de la PGR, Marisela Morales, al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, y al procurador de esa entidad, Felipe Amadeo Flores, denunciando que el asesinato de la corresponsal de Proceso, Regina Martínez, no es un caso aislado sino parte de una serie de muertes violentas en los últimos dos años en Veracruz, sin tomar en cuenta las últimas tres de este fin de semana.

Con un altavoz prestado por las organizaciones sociales, se leyó este comunicado entregado desde hace varios días al gobierno federal y veracruzano, en el que se denuncia que las muertes de los reporteros de esa entidad es también parte de la peor época para el periodismo mexicano, con las decenas de asesinatos y desapariciones.

“De nada han valido los compromisos de palabra ni la creación de fiscalías y leyes para la protección de los periodistas: México se ha convertido en uno de los países más peligrosos para los informadores”, exclamó el reportero ante los gritos de “Ni un muerto más!” lanzado en medio de una llovizna que no desalentó a los periodistas y ciudadanos reunidos alrededor de las velas que se mantuvieron encendidas, alumbrando las fotografías de los compañeros finados.

Posteriormente la periodista Carmen Aristegui leyó otro comunicado emitido por reporteros de Veracruz en el que manifiestan que “es una afrenta intolerable”, lo que está ocurriendo en esa entidad com los asesinatos a Regina Martínez, el pasado 28 de abril, y los tres reporteros gr Gabriel Huge, Guillermo Luna y Esteban Rodríguez, el pasado jueves.

En el acto luctuoso en el que se colocó una corona de flores con la leyenda “Gobierno mataperiodistas” y decenas de velas a sus pies, se informó que se mantendrán las manifestaciones de protesta y de exigencia a que se investiguen los asesinatos de todos los periodistas en el país, sobre todo los últimos en Veracruz.

Entre estas actividades se planteó una manifestación en la residencia presidencial de Los Pinos, para exigir detener la violencia generada por la guerra contra el crimen organizado que ha cobrado la vida de miles de ciudadanos, entre ellos más de 100 periodistas.

Por más de una hora los periodistas se mantuvieron en la glorieta de la avenida Reforma, a la que en muchas ocasiones han acudido a cubrir manifestaciones de protesta por agrupaciones ciudadanas, sindicales, campesinas, indígenas, y que ahora acudieron también pero como víctimas de esta violencia demandando justicia.

Uno de los carteles que portaban en sus manos era más que elocuente: “No se mata la verdad matando a periodistas”.

(Por José Gil Olmos, DF)


DESDE MONTERREY: NI UNO MAS

Nosotros nos manifestamos en la explanada de los héroes de Monterrey a las 13:00 hrs., mi cartel decía “Por Regia Martínez y todos los periodistas, Ni 1 más”. Estuvimos 6 personas y más de 10 periodistas principalmente de agencias internacionales. Soy defensor de Derechos Humanos y familiar de dos personas desaparecidas de manera forzada en Coahuila.

La manifestación realizada en Monterrey tras los cobardes asesinatos de periodistas en Veracruz que se suman a todos los ocurridos en el país es una acción en solidaridad con los periodistas de a pie, de esos periodistas que han dado su vida por encontrar y mostrar la verdad.

Me solidarizo con ellas y ellos porque me identifico en su búsqueda de la verdad y la justicia, porque me han demostrado su apoyo en la búsqueda de nuestros desaparecidos.

Hoy más que nunca es momento de sumar esfuerzos para no ser vencidos por este sistema de muerte que nos gobierna. Hay que seguir luchando por la memoria de esas y esos que nos han arrebataron cobardemente. Saludos (Por Jorge Verástegui, Monterrey)

(Corresponsales de Proceso/Publicado en la agencia APRO)