Publicado: 10.04.2019
Foto: Samantha Páez
El Mecanismo de Protección en la mira, por encima del acceso a la justicia

Publicado: 10.04.2019
Foto: Samantha Páez

Publicado: 09.04.2019
Foto: Fernando Santillán
Texto y documentación: Jade Ramírez Cuevas y Samantha Páez
Infografía: Lucía Vergara
La Red de Periodistas de a Pie lleva más de un año sistematizando diversas agresiones contra los periodistas mexicanos.
Cuando creíamos que ya no era necesario tener claros los números porque se habían rebasado las estadísticas, encontramos dos condiciones que nos hicieron no parar el registro de hechos violentos contra reporteros, reporteras y trabajadores de los medios: 2018 era año electoral y la estadística iba en aumento.
Sin embargo entrado el 2019, con pesar comprobamos que la estadística no se mantiene, sino se multiplica. De enero a marzo de este año casi se duplica la cantidad de agresiones físicas, intimidaciones, acosos, bloqueos informativos, despojo de equipo y dos asesinatos.
La Fiscalía Especializada en Delitos contra la Libertad de Expresión debe tener mucho trabajo, que acumulado con las carpetas de investigación, averiguaciones previas e intentos de denuncia acumulados desde hace 10 años sin debida atención ni indagatorias, estamos frente a la omisión y dilación más grande en materia de libertad de expresión y derecho a la información en México.
A continuación la estadística de agresiones de marzo 2019.


Hablar de suicidio en los medios de comunicación, requiere un marco ético que incluya una revisión de las prácticas más comunes cuando reportamos este suceso, así como algunas herramientas una cobertura adecuada.
Los medios de comunicación, desempeñan un papel vital en la producción de mensajes pertinentes que favorezcan una cultura de la prevención.
Por eso es importante que profesionales de los medios de comunicación tomemos en cuenta algunas recomendaciones básicas para su cobertura.
Compartimos algunas recomendaciones básicas extraídas de los textos: Recomendaciones para reportar el suicidio y; Prevención del suicidio, un recurso para los profesionales de los medios.
El respeto a su privacidad debe tener prioridad sobre la escritura de un historia dramática.
En algunos países, los periodistas se guían por un código de conducta cuando realizan este tipo de entrevistas.

En esta cobertura también será importante abordar el tema desde una estrategia de prevención del suicidio, por ejemplo…
Finalmente un punto importante será reconocer que los profesionales de los medios pueden verse afectados por historias de suicidio, por lo que será importante que también cuenten con apoyo emocional si así lo requieren.
Sitios recomendados:
https://www.who.int/mental_health/suicide-prevention/resource_booklet_2017/en/

Publicado: 07.04.2019
Foto:
Hablar de suicidio en los medios de comunicación, requiere un marco ético que incluya una revisión de las prácticas más comunes cuando reportamos este suceso, así como algunas herramientas una cobertura adecuada.
Los medios de comunicación, desempeñan un papel vital en la producción de mensajes pertinentes que favorezcan una cultura de la prevención.
Por eso es importante que profesionales de los medios de comunicación tomemos en cuenta algunas recomendaciones básicas para su cobertura.
Compartimos algunas recomendaciones básicas extraídas de los textos: Recomendaciones para reportar el suicidio y; Prevención del suicidio, un recurso para los profesionales de los medios.
El respeto a su privacidad debe tener prioridad sobre la escritura de un historia dramática.
En algunos países, los periodistas se guían por un código de conducta cuando realizan este tipo de entrevistas.

En esta cobertura también será importante abordar el tema desde una estrategia de prevención del suicidio, por ejemplo…
Finalmente un punto importante será reconocer que los profesionales de los medios pueden verse afectados por historias de suicidio, por lo que será importante que también cuenten con apoyo emocional si así lo requieren.
Sitios recomendados:
https://www.who.int/mental_health/suicide-prevention/resource_booklet_2017/en/
Publicado: 4.04.2019

Texto y Foto: Eduardo Sierra
Video: Lucía Vergara
Frontline Freelance México, en alianza con Periodistas de a Pie, impartieron el taller de periodismo freelance, a cargo de Andalusia Knoll, en el que participaron 22 escritores, fotógrafos, videastas y fixers de diferentes estados del país.
![]()
Publicado: 1.04.2019

Texto: Lucía Vergara y Jade Ramírez
A una semana que iniciara el #MeTooPeriodistasMexicanos, los medios de comunicación nos hemos enfrentado a nuevo reto: somos “la nota y el problema”, primicia que contradice las reglas del periodismo, y a la vez, se evidencia que la violencia de género no excluye profesiones, pues una vez que salió este hashtag en Twitter, surgieron otras cuentas con diversas profesiones y la ola de información movió tajantemente las redacciones.
Por ello, en periodistas de a Pie, elaboramos unas recomendaciones que pueden ayudar a generar un periodismo más crítico que contribuya a la sociedad con mayores herramientas para la defensa y promoción de los derechos humanos.

Debemos recordar que estas denuncias no parten de un contexto aislado, sino que son resultado de una violencia de género que se manifiesta desde la desigualdad laboral, violencia, acosos y hasta feminicidios, corrupción e impunidad, es decir: El MeToo es un eslabón de todo un problema estructural. Y como periodistas no podemos dejar que nos gane la “coyuntura de redes” sino entender que el problema inicia, en la mayoría de casos en la vida cotidiana y de ahí va escalando a todas las esferas, desde lo privado hasta lo público.
15 recomendaciones para tomar en cuenta al abordar desde el periodismo el movimiento #MeToo
1.- Apegarse a un enfoque de derechos humanos; el principio pro persona en el periodismo lo interpretamos como lo más favorecedor para las víctimas y que el caso trascienda.
2.- Tener claro que la violencia de género no es violencia solo contra las mujeres.
3.- Definir el hecho noticioso. Por ejemplo: la irrupción de un movimiento emergente es noticia, la cantidad de denuncias anónimas, la diversidad de etiquetas de denuncias lo es, pero una historia privada y personal de una pareja con una relación tóxica ¿Por qué lo es? ¿Cuáles son los alcances periodísticos que nos diferencian de una publicación de farándula y vanalización de las violencias?
4.- De un caso particular de denuncia sobre supuesto acoso y hostigamiento sexual, identificar: si la historia tiene alcances a lo público, si no lo tiene es un insumo que podría enlazarse o nutrir a otra investigación o reportaje, sin necesariamente profundizar en ella.
5.- Identificar si hay una patrón de conductas inadecuada en la serie de denuncias de la misma persona. Si se verifica que sí, es un hecho noticioso con sus alcances.
6.- Todas las personas tienen derechos y se debe presumir su inocencia hasta que haya un hallazgo que afirme lo contrario. Incluso el hallazgo, debe difundirse.
7.- Derecho de réplica.
8.- Respetar los daros personales de denunciante y acusado.
9.- Definir una historia o caso a abordar, y darle seguimiento definiendo el final de la reportería.
10.- Contactar a la denunciante y obtener consentimiento ex profeso para investigar su historia.
11.- Verificar la mayor cantidad de datos de la acusación. #YoTeCreo y #LeCreoAEllas es una determinación de la audiencia pero la labor del periodista es contar la verdad más apegada a la realidad.
12.- Obtener la versión del señalado antes de cualquier publicación.
13.- Establecer una relación de confianza y sensible con la víctima que denuncia, pero dejando en claro que la función como periodista es contar una verdad, y hacerlo no necesariamente va a cambiar las cosas. Evitar ser manipulado.
14.- Consultar denuncias previas del funcionario o personaje denunciado, y la entidad donde trabaja, incluso si cuentan o no con un protocolo para atender este tipo de denuncias o un reglamento interno.
15.- Tener claro el objeto de la publicación: aportar a la discusión, contar hechos reales, enfocarse en una política pública, en señalar una carencia, un patrón. Publicar por publicar, no es una respuesta justificable.
Si te interesa consultar más información sobre cobertura con perspectiva de género, también puedes revisar nuestros documentos: Escrito Sin D y ¿Qué no se debe perder de vista en una cobertura de feminicidios?
Puedes consultar más recomendaciones en el Consultorio ético de Javier Dario Restrepo en Ética Segura de la FNPI en el siguiente enlace: https://fundaciongabo.org/es/
Publicado: 31.03.2019
Ilustración: Lucía Vergara
Por: Samantha Páez / Jade Ramírez
La lista de violencias y abusos contra mujeres en el gremio periodístico ha despertado inquietudes, solidaridades y asombros. Desde que salió el #MeTooPeriodistasMexicanos el 23 de marzo y los tres días subsecuentes, el colectivo Periodistas Unidas Mexicanas (PUM) recibió 120 denuncias en contra de periodistas, fotógrafos, editores, docentes y jefes de redacción.
El hashtag salió a la luz después de que se denunciara a escritores y académicos a través de #MeTooEscritoresMexicanos.
En las denuncias publicadas en la cuenta del colectivo (@PeriodistasPUM) se inculpa a 119 hombres y una mujer por situaciones de acoso y hostigamiento sexual, así como de abuso laboral y sexual.
Los medios que se repiten en una y otra de las historias: Excélsior, El Informador, Televisa, Grupo Imagen, La Jornada, El Universal, Efekto TV, BuzzFed, Milenio, Proceso y El Deforma. También hubo once hombres señalados por más de una mujer.
También se denunció a la organización Artículo 19 y a dos instituciones educativas: la escuela de Periodismo Carlos Septién y la escuela de Periodismo Auténtico. Sin embargo el 30 de marzo #MeTooActivistasMexicanos después de “verificar” con procedimientos aún no publicados, expresó una disculpa pública al abogado defensor de derechos humanos porque tenían pruebas de que la acusación era “falsa e inconsistente” con su código.

Testimonios como “Mientras trabajamos juntos me hizo la vida infeliz y se dedicó a humillarme y maltratarme”, “Me acerqué a hablar con él y metió sus manos debajo de mi vestido y luego abajo de mis calzones. Me quedé paralizada por un segundo y después me fui del lugar” son una pequeña muestra de lo que las periodistas y trabajadoras de medios han estado denunciando.
De acuerdo con una encuesta del colectivo Periodistas Unidas Mexicanas (PUM), por lo menos 271 mujeres entrevistadas del 6 al 22 de febrero de 2019 fueron blanco de algún tipo de acoso, hostigamiento o agresión sexual en su entorno laboral.
Casi la totalidad de agresiones (99%) fueron cometidas por hombres, principalmente compañeros o empleados de la misma empresa (63%), después por algún superior jerárquico (49%), luego alguna fuente de información (26%) y también por personal de comunicación social o agencias informativas (14%).
Los impactos más visibles de la violencia ejercida contra mujeres del gremio provocó: enojo, frustración e impotencia; también se sintieron inseguras, con miedo o desanimadas, culpables, avergonzadas,nerviosas.
¿Cómo reaccionaron los medios involucrados?
Chilango y Máspormás separaron de sus puestos a dos de tres colaboradores denunciados y CIMAC AC dijo que hará una revisión para evitar casos de violencia, a propósito de que un exeditor de la organización, también, resultó señalado.
De igual forma El diario Reforma, separo de su cargo a Leonardo Valero, director de Operaciones, luego de que se dieran a conocer varias denuncias en su contra por acoso y hostigamiento sexual.
En tanto que la Fiscalía General del Estado de Michoacán abrió una carpeta de investigación por “posibles hechos constitutivos de delitos en agravio de mujeres”, tras la publicación de testimonios a través de redes sociales. Dicha autoridad hizo una invitación a que las afectadas formalicen su denuncia y reciban protección de la autoridad.
Frontline Freelance México, a cinco días de haberse presentado públicamente, suspendió a integrantes adheridos que fueron denunciados en #MeTooPeriodistas; en un comunicado de prensa lo precisaron: “La decisión de suspender a integrantes presuntamente implicados en actos de violencia contra las mujeres la tomó el Comité Directivo y el Comité de Género, mismo que se integró el pasado domingo 24 de marzo a solicitud de las integrantes de FFM”.

Este año el área de Formación y Capacitación de Periodistas de a Pie apuesta por la exploración de nuevos ángulos y la construcción de herramientas que aporten a nuevas narrativas para contar historias.
En marzo inauguramos el taller: Geografías de la violencia o cómo cubrir feminicidios a cargo de Lydiette Carrión, autora del libro: La Fosa de Agua.
En este encuentro, la periodista especializada en la cobertura de temas de violencia como trata, feminicidios y violencia de género, compartió algunas recomendaciones si deseas cubrir feminicidios.
Premisa: la violencia hacia las mujeres está naturalizada: no solo la vemos en la prensa. También está presente en la publicidad, el cine, las canciones, etc.
1.- Por tanto, es imprescindible partir de un contexto en el que se va tejiendo la violencia como un hecho cotidiano que insensibiliza a quienes consumen productos culturales como videojuegos, canciones, etc.
2.- Hay que desmontar la idea de que la violencia es un acto inhumano, la violencia forma parte de las acciones humanas y por lo tanto es importante ubicarla en el contexto de otras violencias estructurales: desigualdad, racismo, discriminación y otras exclusiones que viven grupos sociales en concreto: mujeres, indígenas, personas con discapacidad, etc.
3.- En el caso de México, la violencia contra las mujeres está situada en el contexto de la violencia estructural. Por esto es importante hacer un mapa de actores para ubicar sus causas y consecuencias.
4.- Además de una guía de preguntas elaborada previamente, será importante hacer un mapa de actores para tener una visión más completa del tema que vamos a cubrir.
– ¿Dónde sucedió? Ubicación geográfica, hora, lugar preciso.
– ¿Quién era la mujer? Datos biográficos: edad, nombre, ocupación, entorno social, familiar, emocional. Saber incluso, qué ropa usaba cuando la vieron por última vez, qué actividad estaba por realizar, con quién o quiénes se iba a reunir, etc.
– Quiénes son los actores involucrados: escuela, trabajo, amigos/as, pareja, otros actores relevantes como la policía, MP, saber si hay grupos de interés detrás, etc.
– Saber cuáles son mis motivaciones y desde dónde quiero contar esta historia.
5.- Finalmente a la hora de escribir, será importante, -además de la verificación de datos- saber desde qué punto de vista quiero contar la historia y el peso específico que daré a la descripción de hechos:
– ¿Qué relevancia tiene incluir datos de la vida privada de la mujer?
– ¿Esto contribuirá a la historia o posiblemente la revictimizará?
– ¿Qué pasa con el tema del acceso a la justicia?
– ¿Cuáles son los actores relevantes?
– Estatus del caso y seguimiento judicial.
Publicado: 25.03.2019
Ilustración: Especial
Redacción
La reciente irrupción del #MeTooPeriodistasMexicanos en voz de trabajadoras de los medios y periodistas, nos obliga a repensar y ser críticas ante las condiciones en las que laboramos quienes formamos parte de la Red de Periodistas de a Pie, organización dedicada a la profesionalización de los periodistas, la defensa de la libertad de expresión y el periodismo independiente.
El machismo y las posiciones de poder al interior de las redacciones no son un contexto que desconozcamos quienes llevamos años siendo periodistas. La desigualdad salarial entre hombres y mujeres, los abusos de poder de las jefaturas, el acoso y otras agresiones sexuales más graves de nuestros propios compañeros de redacción, las cargas de trabajo, la falta de prestaciones y condiciones para que las trabajadoras no interrumpan la crianza por volver al empleo, son algunas de las más visibles violencias que conocemos.
Al abrirse la caja de pandora no se sabe cuánto saldrá. Estabamos conscientes de que este momento llegaría, que se denunciarían malas prácticas, violencias normalizadas y hasta crímenes en los medios de comunicación mexicanos, pero no habíamos imaginado la dimensión de las repercusiones y menos el rumbo de a dónde quisiéramos llevar el ejercicio de denuncia y reflexión.
Se denunciaron hechos concretos de acoso laboral y hostigamiento sexual, intentos de violación, y graves acciones por parte de periodistas hacia mujeres en distintos contextos. Por lo menos tres colaboradores de esta organización fueron señalados por actos que atentaron contra la dignidad y el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
Desaprobamos tales conductas y consideramos que emerge una responsabilidad enorme que como organización habíamos evadido: generar canales y procedimientos internos de denuncia en los que prevalezca la sensibilidad, veracidad y la justicia en caso de conductas que comprometan nuestro quehacer periodístico y el sentido de la Red de Periodistas de a Pie.
Es un hecho que estos movimientos sociales cobran fuerza y aglutinan cada vez mas voces, dado que existe una necesidad de escucha y de búsqueda de justicia que lleva a muchas mujeres a romper el silencio en temas a los que no habíamos llegado del todo como periodistas y que todavía no sabemos exactamente cómo hacerlo: hablar de nosotros, del gremio, de nuestras carencias, de la falta de códigos de ética, de las malas prácticas, de la revictimización ejercida desde el periodismo; quienes integramos esta Red hemos estado en reflexión desde hace tiempo y ahora el contexto, nos convoca a volver a poner el dedo sobre el renglón.
Asumimos el compromiso de profundizar en el tema, de propiciar la reflexión de nuestras condiciones laborales desiguales entre nosotras y nosotros, de establecer códigos, acuerdos y procedimientos internos.
En el caso de denuncias de agresiones sexuales o de otra índole que involucren a nuestros colaboradores y cercanos, sobre el respaldo a las mujeres que fueron y que han sido víctimas, nos toca creer en sus testimonios y difundirlos, como lo hacemos en nuestra labor cotidiana como periodistas.
En nuestro caso el objetivo es más que señalar personas o casos particulares, visibilizar la violencia machista que prevalece y se ha minimizado desde dentro del gremio del que formamos parte.
El autocuidado, el cuidado colectivo y el fomento de la ética son recomendaciones básicas que como Red hemos transmitido a otros periodistas que laboran en contextos adversos en busca de disminuir sus riesgos; la mirada integral a las afectaciones e impactos de la violencia en los periodistas mexicanos es otro de los ejes de trabajo de la Red de Periodistas de Pie desde la promoción y defensa de la Libertad de Expresión.
Por ello hoy nos toca seguir escuchando, ser empáticas con estas denuncias y hacer aportes que fomenten la libertad de expresión y la dignidad de la labor a las y los periodistas.
Nos comprometemos a diseñar un protocolo de actuación para casos de acoso y hostigamiento sexual. En la Red vamos a entrar en proceso de reflexión y reconocimiento de nuestras violencias para que desde un trabajo personal y grupal, comencemos a cambiar esta situación hasta extinguir los ejercicios de poder que han lastimado a quienes dan sentido a esta agrupación.
Consejo Directivo de la Red de Periodistas de A Pie
Celia Guerrero, Jade Ramírez, Daniela Rea, Ángeles Mariscal, Mónica González, Daniela Pastrana, Teresa Juárez, Alberto Nájar, Ernesto Aroche.
Publicado: 17.03.2019
Foto: Especial
Por: Jade Ramírez
Era un veterano de la información en Sonora pero no por eso un periodista poco popular. Santiago Barroso es considerado entre el gremio de San Luis Río Colorado, como el mejor ejemplo de un tipo comprometido con el oficio: era simpático pero “antisocial” cuenta Humberto Melgoza, su colega de generación universitaria y labor periodística, en el poblado fronterizo que no rebasa las 192 mil personas y ubicado en la esquina de Sonora pasando la reserva de la biosfera El Pinacate.
Salía poco porque además de publicar en medios impresos y digitales, conducía un programa de noticias en la radio de frecuencia modulada Río Digital; era profesor y su vena académica le hacía investigar, profundizar en hechos o relatos.
“Es muy respetado”, sostiene Melgoza quien fue compañero de la generación 89-93 en la Universidad Autónoma de Baja California cuando estudiaron Comunicación; cuenta que no logró nunca “sonsacarlo” a las reuniones de generación porque siempre tenía algo que hacer del oficio.
El director del Semanario Contraseña con la franqueza que solo da ser del norte, asegura que no se trata del asesinato de un reporterillo más que anda con “sus paginitas extorsionando y chayoteando”, los disparos frontales que le quitaron la vida a Barroso el 16 de marzo de 2019, “dejan un boquete” en la sociedad de San Luis Río Colorado.
Cómo alguien dedicado y clavado en la redacción muy “objetivo que no perdía detalle en los puntos y comas”, Santiago Barroso no publicó su columna semanal en Contraseña porque cerraron edición unos días antes y no alcanzó a enviar su texto. Ese vez, por chat, fue la última que Melgoza habló con él.
Desde 1997 no se mataba un periodista en la ciudad fronteriza en la que laboran alrededor de 30 reporteros, pero que con los dedos de la mano, se rescatan los del perfil similar a Santiago Barroso.
A el conductor de Buenos Días San Luis le sobreviven su esposa Lidia, un hijo de 17 años y otra niña.
Hasta antes del sábado 16 de marzo que fue atacado afuera de su domicilio, Barroso no había externado preocupaciones o indicios de amenazas. En su programa de radio reveló haber presenciado cómo un traficante de personas cruzaba ante la mirada de autoridades locales, migrantes centroamericanos.
Aunque las Comisión Nacional de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en México ya se pronunciaron rechazando el crimen, quien hace investigaciones solo es la Agencia Ministerial de Acción Criminal que pertenece a la Fiscalía del Estado de Sonora.

Publicado: 8.03.2019
lustración: Red Nacional de Periodistas
Pronunciamiento : Red Nacional de Periodistas
Nuestro trabajo es fundamental en la construcción de una sociedad más informada, capaz de tomar mejores decisiones. Desde nuestros espacios, impulsamos un periodismo con perspectiva de género, que promueva y comunique libre de violencia y discriminación, con el fin de prevenir violaciones a los derechos humanos de las mujeres y propiciar acciones y políticas institucionales que aborden, de forma estructural, las causas y las consecuencias de las condiciones sociales de desigualdad basadas en relaciones de género.
Sin embargo, a diario las periodistas nos enfrentamos a obstáculos estructurales y prácticas discriminatorias que limitan nuestro derechos a informar libremente; afrontamos un contexto de violencia feminicida y amenazas que nos ponen en doble riesgo: por ser mujer y por ocupar el espacio público.
Trabajamos en condiciones indignas, no solo por el contexto de violencia, sino por la precariedad laboral, la falta de seguridad social, la desigualdad laboral, hostigamiento y acoso sexual, la censura y los espacios de trabajo limitados. Transitamos una cuesta complicada para impulsar la perspectiva de género en toda agenda informativa y medios de comunicación, pues la desigualdad ha generado que el ejercicio a comunicar de las mujeres sea invisibilizado.
Nosotras desafiamos los mandatos de un sistema patriarcal que niega la participación de las mujeres en los espacios públicos, a través de la difusión de los derechos humanos de las mujeres, derechos sexuales y reproductivos, de las comunidades LGBTTIQ, los movimientos sociales; así como la visibilización del papel activo de las mujeres y niñas de las sociedades.
Por lo que necesitamos, crear una institucionalidad pública a favor del reconocimiento de la laboral de las mujeres periodistas, como defensoras del derecho humano de las mujeres a comunicar. Así como detener las campañas de descalificación, desprestigio y estigmatización por medio de estereotipos de género, que propician la marginación en los medios y dentro del gremio.
Por todo lo anterior, hacemos un llamado al Estado mexicano para que garantice nuestro derecho a la libertad de expresión y erradique cualquier forma de violencia contra nosotras, a través del cumplimiento de sus obligaciones de promoción, defensa y protección de los derechos humanos de las mujeres.
Nosotros seguiremos apostando por la organización para despertar la empatía y la solidaridad de la población, pues el ejercicio de la libertad de expresión no es exclusivo de periodistas, sino de la sociedad entera.
Fuente: Red Nacional de Periodistas